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Cómo las empresas y firmas de retail empiezan a vender en Instagram

¿Qué papel deja Instagram a las marcas a la hora de conseguir resultados directos?


Instagram es la red social que está consiguiendo despertar el mayor interés entre las marcas. Las razones de este interés creciente son obvias: el número de seguidores que Instagram permite conseguir a las marcas es muy amplio y además, mientras otras redes sociales están haciendo cada vez más difícil el llegar a los consumidores o el conseguir nuevos seguidores, Instagram es un terreno aún por explorar en el que se pueden hacer muchas cosas.

Los estudios que apuntalan esta afirmación son variados. Uno, elaborado por la compañía L2, asegura que las marcas ya suben más fotos a Instagram que a Facebook, puesto el ratio de actualizaciones medias de la primera red social supera ya a la segunda. Y a eso se suman los estudios que han demostrado cómo Instagram está cautivando a los consumidores más jóvenes y cómo consigue buenos resultados en engagement.

Pero ¿qué papel deja Instagram a las marcas a la hora de conseguir resultados directos? Uno de los problemas de la red social, desde el punto de vista de las marcas, es que no se pueden publicar links de producto. Frente a Facebook o Twitter, donde lo único que hay que hacer es publicar un link que apunte a algo, en Instagram hay que crear un contenido específico y el link es algo secundario. Se puede añadir en la descripción de la fotografía, pero no será tan fácil y tan usable como pueden ser los links en otras redes sociales (más que nada porque no son clicables). Entonces ¿cómo se puede empujar las ventas desde Instagram? ¿Y realmente puede esta red social jugar un papel en el ecommerce?

De entrada, Instagram genera interés entre los consumidores por los productos en cuestión y genera una conversación sobre ellos. “He visto montones de veces cuando una marca, ya sea Kate Spade o Cole Haan, publican una image de unos zapatos en los comentarios hay 50 personas preguntando dónde puedo conseguirlos, qué tallas hay, están en este color o cuándo están disponibles”, explicaba en un evento con marcas de moda Kevin Systrom, el CEO de Instagram.

Un estudio de la Universidad de Wisconsin y de Olapic señalaba además unas cuantas cosas que hacen que los productos llamen más la atención y se conviertan en ventas directas. Las imágenes con grandes cantidades de amarillo y azul, las que tienen descripciones largas y las que no usan signos de interrogación en ellas, las que no aplican filtros y las que no abusan de las publicaciones de fotos son las que consiguen mejores resultados.

Soluciones imaginativas

Para resolver el problema de cómo vender en Instagram, algunas marcas optaron por soluciones imaginativas, especialmente los pequeños comercios. Es el caso de una tienda de ropa vintage de Nueva York, que se ha convertido en uno de esos ejemplos siempre recurrentes, que ha creado una base de datos de sus clientes asociada a Instagram. Cuando uno de esos consumidores quiere un producto que se acaba de subir a la red social solo tiene que comentar la foto pidiéndolo y será suyo.

La idea surgió de la observación de los hechos. Cuando publicaban fotos de productos, recibían una avalancha de llamadas preguntando por ellos y pidiendo comprarlos. De este modo, todo se queda en la red social. La pequeña tienda ha conseguido que el 25% de sus ventas sean a través de Instagram y, en los días de mal tiempo, ese porcentaje sube al 40%.

Otras marcas adaptan Instagram a sus intereses y las convierten más que en un espacio para vender de forma directa en una manera de hacer ver sus productos. Es lo que hizo Ikea cuando convirtió un perfil de Instagram en un catálogo de sus productos.

Herramientas de terceros

Pero a pesar de todas estas posibilidades, lo que buscan muchas firmas de retail y sobre todo del sector de la moda es vender directamente sus productos y para ello no les queda más remedio que emplear a terceros para crear un entorno más ecommerce friendly en la red social. Muchas marcas del mercado de la moda están probando a convertir Instagram en una especie de whislist que sirve para descubrir productos e incorporarlos a la lista de las cosas que quieren tener.

Otras firmas están apostando por soluciones intermediarias que crean entornos más apropiados para el comercio electrónico. Liketoknow.it, por ejemplo, permite a los consumidores (y a las marcas que los usan) fusionar su cuenta de Instagram con el servicio y conseguir así que los productos que aparecen en las fotos se conviertan en un escaparate de lo que se puede comprar (no hay que preguntarse qué zapatos lleva la bloguera de turno en la foto, la herramienta lo dirá y empujará a donde comprarlo).

No es la única herramienta. En esta línea también está Like2Buy, que crea una lista de la compra basada en las fotos que se ven en Instagram. Esta herramienta es la que está empleando Nordstrom, que redirige a los consumidores a páginas de producto o a páginas de categorías asociadas a lo que se ve en Instagram empleando para ello, como publican en Digiday, la etiqueta de geolocalización de la actualización. En lugar de poner un lugar real, pone ‘link in profile’, que remite al link que permite descubrir dónde están todos esos productos. No es la única compañía que usa Like2Buy. Target también lo hace.

Otra de las compañías que se ha sumado a la tendencia de vender en Instagram es Nike Women, que ha empezado también a crear un feed fuera de la red social en el que se pueden ver todos los productos que ha publicado en ella y comprarlos. El link para llegar a ellos está en la descripción de perfil de la cuenta.