La mejor tecnología en cuanto a drones para agricultura de precisión está disponible en Argentina de la mano de Geosistemas.


Geosistemas  acaba de presentar su último modelo: el drone eBee SQ, desarrollado por la empresa senseFly con base en Suiza. Desde el 2014, el drone se ha consolidado como la tecnología más novedosa en la agricultura y desde entonces, el sector agroindustrial ha estado a la expectativa de su desarrollo y de las posibilidades reales de su aplicación. El lanzamiento de eBee SQ, superó estas expectativas.

El drone eBee SQ es un modelo de vehículo aéreo no tripulado (también conocido como UAV, por sus siglas en inglés: Unmanded Aerial Vehicle) que acerca a los productores agropecuarios la última tecnología en monitoreo y tratamiento de cultivos.

El eBee SQ  es un drone con vuelo totalmente automatizado, ya que quien lo opera solamente debe prepararlo para el despegue delimitando el plan de vuelo y su aterrizaje. Cuenta con la cámara multiespectral  Parrot Sequoia y cinco sensores para las bandas Roja, Infrarroja, Verde y Borde Rojo y RGB (visión normal), y se completa con un Sensor de Luminosidad Normal que normaliza los índices que se generan automáticamente. El operador tiene la posibilidad de realizar maniobras, aterrizar y retomar el vuelo cuando lo desee gracias al software eMotion Ag, desarrollado también por senseFly. La autonomía de vuelo del eBee SQ es superior a los 55 minutos, lo que permite cubrir una superficie de más de 200 hectáreas en un solo vuelo (10 veces más que drones cuadricopteros), y alturas superiores a los 120 metros. Se trata de la innovación tecnológica más significativa de los últimos años en materia de drones para agricultura de precisión, pero a la vez con un sistema sencillo para ser utilizado por cualquier productor.

Jose Marchetti, asesor de ventas para Latinoamérica de senseFly, asegura que “en pocos años, ningún cultivo del mundo va a poder ser imaginado sin varios sobrevuelos de drones en alguna de sus etapas”.  El mejor ejemplo de esto, son las grandes usinas azucareras de Brasil, que a partir del 2017 comenzaron a montar equipos dedicados exclusivamente al monitoreo de cultivos mediante drones. “Dos personas, una camioneta y… a volar” describe Marchetti.

Asimismo, destaca la importancia que tiene para la empresa  la constante retroalimentación con sus usuarios  y remarca que “el 60% del presupuesto total  se destina a investigación y desarrollo”.

Entre las principales virtudes del eBee SQ se destacan el análisis del desarrollo de los cultivos en base a la radiación que emiten o reflejan, a través de imágenes procesadas por el software Pix4DmapperAg/Pro. Estos datos permiten conocer diversos indicadores de salud de los cultivos, tales como los niveles de clorofila o índices NDVI (índice de vegetación de diferencia normalizada) o la detección temprana de plagas, que posibilita la aplicación de químicos antes de que la misma se esparza, disminuyendo así el uso de plaguicidas o fertilizantes.

Tanto Fernando Sanchez, Director Comercial de Geosistemas, como Jose Marchetti, Asesor de Ventas para Latinoamerica de senseFly, coincidieron en que “todos los cultivos del mundo, de aquí a unos años, en todas sus etapas van a ser sobrevolados varias veces por drones. Tenemos claro que será una industria que va a generar muchos puestos de trabajo en todo mundo y también en la Argentina. Ya sea un productor agropecuario, un ingeniero agrónomo que empieza a prestar servicios, un contratista de pulverización aérea o una gran empresa que monta equipos de trabajo para monitoreo de cultivos, se van a ver beneficiados con el uso de drones”.

Otra de las novedades que presenta Geosistemas  son los equipos de Pulverización Selectiva.

Para su línea de Pulverización Selectiva, los visitantes podrán apreciar las características y funcionamiento de los sensores WEEDit. Estos sensores funcionan a través de una fuente activa de luz roja que brilla continuamente en dirección al suelo y que, cuando se aplica sobre materia vegetal viva, la clorofila en la planta absorbe parte de ella, la convierte y la emite como luz casi infrarrojo (NIR). Así, los sensores WEEDit están continuamente en la búsqueda de presencia de NIR. Cada sensor realiza 40.000 lecturas por segundo en la comprobación de presencia de NIR y, en consecuencia, la búsqueda permanente de malezas. Luego de detectar la maleza, el sistema calcula la velocidad de avance y, cuando la maleza se encuentra bajo el pico de aplicación de herbicida, una válvula solenoide deja pasar el caldo que es pulverizado con precisión sobre la planta.

Para más información www.geosistemas.com.ar

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