Inicio Salud y Belleza ACV: qué es y cómo se previene

ACV: qué es y cómo se previene

Compartir

La muerte de Florencia Fabris despertó dudas e inquietudes en relación al accidente cerebro vascular y a su prevención. De lo que se conoce a través de los medios de comunicación, esta mujer de 38 años, tuvo un ACV hemorrágico causado por una aneurisma, que se sospecha congénita, es decir desde el nacimiento.

Existen dos tipos de accidentes cerebro vascular (ACV), isquémico y hemorrágico. Los ACV isquémicos surgen por una interrupción o bloqueo de una arteria que lleva sangre al cerebro, como consecuencia de un fenómeno de trombosis o de embolia, al bloquearse la circulación por cualquiera de estos mecanismos, ocurre una isquemia o infarto cerebral.

En los ACV hemorrágicos, ocurre alguna ruptura vascular, con la consecuente hemorragia cerebral. Este tipo de ACV suele ser más abrupto, cursa con alta mortalidad y requiere un acto quirúrgico rápido.

La hipertensión arterial juega un rol crucial en ambos tipos de cuadros, siendo los individuos hipertensos mucho más proclives a presentar alguna de estas situaciones. De hecho, en el ACV hemorrágico, el 85% de los pacientes son hipertensos y alrededor del 50% lo son en el caso del ACV isquémico.

Con respecto a este acontecimiento puntual, existen otros factores que pueden explicar la aparición del cuadro y su severidad. De acuerdo a lo acontecido y referido por los profesionales que estuvieron asistiendo a la cantante, ella tenía un aneurisma, que es una dilatación arterial, en este caso probablemente congénita, o sea desde su nacimiento. No contamos con información referente a si ella había tenido síntomas previos (cefalea intensa o alguna otra alteración) o si tenía familiares con antecedentes de aneurismas cerebrales o ACV.

Se estima que entre 1 y 2% de la población podría ser portadora de este tipo de malformación, por lo que no justifica hacer un screening en toda la población.

Otras causas de ACV hemorrágico, además de la hipertensión arterial y el aneurisma son las malformaciones arterovenosas, que también suelen ser congénitas y las vasculitis que son enfermedades de causa inmunológica –inflamatoria.

Algunos elementos podrían permitir la consulta a tiempo:

• Cefalea muy intensa
• ACV previo (propio o familiar)
• Poliquistosis renal, que en su forma autosómica dominante se asocia a hipertensión y a aneurismas cerebrales.

Prevención:

En la mayoría de los casos de ACV el control de los factores de riesgo coronarios son fundamentales:

1. Presión arterial. Para que sea normal, debe ser menor a 140/90 mmHg.
2. Colesterol. Para evitar que sea un factor de riesgo cardiovascular su valor debe ser menor a 200mg/dl
3. Glucemia. Su valor normal no debe superar los 100mg/dl
4. No fumar.
5. Realizar actividad física diariamente.