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Beneficios no anticonceptivos de los métodos hormonales de anticoncepción

El 9 de mayo se conmemora la creación de la pastilla anticonceptiva, cuyo descubrimiento, en 1960, permitió el ingreso de las mujeres al mundo laboral ahora que podían planificar la familia. Hoy, en su versión moderna presenta además algunos beneficios no relacionados con la planificación familiar que hay que destacar. Cuáles son y por qué son importantes.

Desde el hallazgo de la primera píldora aprobada en Estados Unidos por la Administración de Comidas y Drogas (FDA), mucho ha cambiado el mundo y también las píldoras. Socialmente, la maternidad se tornó una elección al punto tal que el aumento de la postergación de esa decisión, ha llevado a recomendar la criopreservación para poder cumplir el sueño de ser madres con su propio material genético en un futuro próximo.

Hoy los avances médicos permiten contar con píldoras que contienen cantidades reducidas de hormonas e igual de efectivas. Pero, además, pueden mencionarse algunos beneficios que no están relacionados con la anticoncepción.

En primer lugar, son de utilidad para la regulación de los períodos menstruales, como tratamiento de períodos irregulares, demasiado copiosos o dolorosos. Pueden verse efectos beneficiosos no solo sobre la regularidad del ciclo menstrual sino también sobre la disminución de la dismenorrea –dolor menstrual-, la cantidad de sangrado y el control de los síntomas premenstruales. Varios estudios han probado que en casos de dismenorrea, cuando el dolor está ligado al exceso en la producción de prostaglandinas, la inhibición de la ovulación puede ser una buena forma de mejorar los síntomas.

Además, funcionan como protección contra varios cánceres –como el de ovario, el colorectal o el de cuello uterino-, benefician la preservación de la densidad ósea y muchos estudios muestran que las mujeres que toman píldoras ven reducida la posibilidad de presentar anemias. Estos beneficios se relacionan con que las píldoras funcionan disminuyendo la cantidad de ovulaciones, de flujo sanguíneo menstrual y la frecuencia de los períodos.

También, tienen beneficios para el tratamiento del acné, el hirsutismo y la caída de cabello. Todas las mujeres producen en el ovario una cantidad de hormonas masculinas. Cuando el cuerpo produce una cantidad excesiva de esas hormonas, puede ver cómo el crece vello sobre el labio, en la barbilla, y en otras zonas del cuerpo; esto se conoce como hirsutismo. La ingesta de píldoras puede reducir esos andrógenos mejorando el hirsutismo y, por las mismas razones, evitar la caída de cabello. En el caso del acné, puede estar entre las opciones de tratamiento porque los anticonceptivos combinados aumentan los niveles circulantes de la hormona SHBG reduciendo así los niveles de testosterona y mejorando el cuadro.

Beneficios en casos de endometriosis
Esta enfermedad que afecta aproximadamente a casi 8 al 10% de mujeres en edad reproductiva a nivel mundial, se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera del útero. Todos los meses el endometrio -la capa interna del útero- pierde su parte superficial, que se descama y produce la menstruación. Se denomina endometriosis al tejido endometrial ubicado por fuera de la cavidad uterina, en la cavidad peritoneal, en la pelvis, puede aparecer a distancia también -cosa menos frecuente- y puede presentarse en forma de quistes en los ovarios cuyas imágenes ecográficas son características lo que posibilita realizar el diagnóstico por ecografía. Si bien en ocasiones puede ser asintomática, hay algunos síntomas a tener en cuenta: dismenorrea, cólicos o dolor durante el período menstrual, cambios intestinales durante el período menstrual, infecciones urinarias frecuentes o irritación en la zona durante el período menstrual y dolor durante el coito. Así como la progesterona limita el crecimiento del endometrio, los progestágenos presentes en las píldoras anticonceptivas pueden provocar lo mismo y, de esta forma, disminuir los dolores asociados a esta enfermedad.

¿Qué tener en cuenta a la hora de recurrir a la anticoncepción oral?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido criterios médicos para quienes deberían abstenerse de usarla: mujeres en período de lactancia, aquellas con tromboembolismo venoso, con enfermedad arterial coronaria o cerebrovascular, con enfermedad estructural cardíaca, con diabetes con complicaciones, con cáncer de mama, embarazadas o mujeres con sospecha de embarazo, aquellas que presenten una hepatopatía, o cefaleas con síntomas neurológicos focales o se hayan sometido a una cirugía mayor con inmovilización prolongada. También deberían evitarlo las mujeres mayores de 35 años que fumen más de 20 cigarrillos diarios y quienes padezcan de hipertensión arterial mayor a 16 o que tengan enfermedad vascular concomitante.

Por su parte, quienes deberían recurrir a la píldora pero con cautela son aquellas mujeres que aún no han pasado 21 días desde el parto, o que presentan sangrado vaginal o uterino no diagnosticado, o historia de cáncer de mama pero sin recurrencias en los últimos 5 años, o colescitopatía o mujeres mayores de 35 años que fuman menos de 20 cigarrillos diarios.

Es importante saber que la anticoncepción oral no está indicada para cualquiera y que es necesario realizar algunos estudios previos antes de que una mujer decida recurrir a las pastillas anticonceptivas.