Originalidad, calidad y variedad de ingredientes llevaron a Perú a declarar como patrimonio cultural de la nación su comida, que cada vez seduce a más turistas y conquista nuevos mercados. El país andino ha vivido en los últimos años una explosión gastronómica, con la apertura de varios restaurantes y un auge del turismo culinario impulsado por afamados chefs. «La cocina peruana goza hoy de un merecido reconocimiento como una de las mejores gastronomías del mundo y es un producto de exportación que convierte a nuestro país en un destino privilegiado para el turismo culinario», dijo el Instituto Nacional de Cultura en un comunicado.







