La nueva generación del Atos Prime, que Hyundai lanzó recientemente en nuestro mercado, está dotada de mejoras técnicas y estéticas, pero continúa con los mismos argumentos que hicieron a la primera generación tan exitosa tanto en la Argentina (en la que se vendieron más de 3700 unidades) como en el resto del mundo, es decir, dimensiones compactas, logrado diseño, agilidad para moverse en la ciudad, buen equipamiento de serie y gran espacio interior.
Este pequeño citycar de 3495 mm de largo, 1495 de ancho, 1580 de altura y una distancia entre ejes de 2380 muestra varios cambios en su figura exterior, como un renovado frontal, con diferentes ópticas y rediseñada parrilla. Otras diferencias son las llantas de aleación en las cuatro ruedas y en el auxilio, que en la primera versión eran de chapa; los neumáticos más anchos de 175 mm antes eran de 155; spoiler trasero de serie con tercera luz de stop incorporada, y nuevo conjunto de luces traseras. Todas estas modificaciones le entregan una imagen más moderna y dinámica.
Los técnicos coreanos también se han ingeniado para complacer algunos de los reclamos de los usuarios. Por ejemplo, gracias al piso plano cuenta con un volumen inicial del baúl de 219 litros, que es uno de los mejores entre los autos de estas dimensiones, pero ahora, gracias a que se pueden rebatir 50/50 los asientos traseros (fijos en la primera generación), se logra un más cómodo y mayor espacio de carga.
Entre las mejoras tecnológicas se destaca la nueva motorización en la que se incrementó la cilindrada en 100 cc. Por eso, con el nuevo propulsor naftero de 1086 cc se pudo aumentar la potencia en 8 CV y ahora entrega 62 caballos.
En nuestras pruebas, este motor se mostró eficiente, dinámico, y entregó buenas respuestas de aceleración y recuperación para moverse sin inconvenientes en el tránsito urbano. Porque si bien la potencia no parece mucha, es suficiente para este vehículo, que sólo pesa 890 kilogramos. Es elástico, y lo mejor está en la zona media del cuentarrevoluciones (entre las 2500 y 4000 vueltas); después sigue empujando, pero con más suavidad, y hay que destacar que llegando al límite (5500 rpm) se resiente la insonorización.
Otras características positivas son el buen trabajo de la caja de cambio, inserciones cortas y precisas, y el bajo consumo. Se puede lograr un promedio de 7,15 litros cada 100 kilómetros, lo que da una autonomía de más de 530 kilómetros.
El comportamiento dinámico demuestra claramente que el ámbito de la ciudad es su hábitat preferido. Si bien en la ruta no desentona, en este terreno se nota la falta de un motor más potente. Además, al exigirlo a altas velocidades, y sobre todo en los curvones y las contracurvas, el centro de gravedad más elevado y la escasa anchura se combinan para hacer menos confortable el manejo, ya que se debe corregir la dirección para mantenerlo dentro del trazado. Pero volviendo a su medio ambiente natural, el tránsito urbano, la correcta asistencia de la dirección y el preciso trabajo del sistema de suspensión independiente se conjugan para ofrecer gran dinamismo y buen confort de marcha.
Cuando uno circula a alta velocidad, hay que acostumbrarse a dosificar la fuerza en el pedal de freno, ya que notamos una tendencia al bloqueo cuando se pisa fuerte el pedal; una vez mecanizada la graduación de la pisada, se advierte el correcto trabajo de los discos ventilados delanteros y los tambores autoajustables traseros, que detienen el auto en distancias cortas, sin perder la línea y sin fatigas.
Además, el Atos Prime cuenta con un habitáculo con celda de seguridad, carrocería con deformación programada, barras de protección lateral, antinieblas, tercera luz de stop elevada, y cinco cinturones de seguridad inerciales.
El confort y equipamiento, de serie, son dos aspectos de notable valor en este pequeño coreano. Aquí también hay novedades. Ahora tiene levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas (antes, sólo en las delanteras); muestra odómetro digital (antes mecánico); el nuevo cuentavueltas y el sistema de inmovilizador de motor (antes no lo tenía). El equipo de audio, radio AM/FM, con cuatro parlantes, es otra novedad; la primera versión venía con preinstalación del equipo y sólo parlantes delanteros. Eso sí, solamente ofrece pasacasete, lo que es una antigüedad. Mantiene aire acondicionado, cierre centralizado, vidrios tonalizados, antiniebla delanteros, cajones bajo asiento, y apertura interior de tapa de combustible y baúl.
El interior, luminoso y alegre, sorprende por su amplitud y la comodidad para los pasajeros. Los controles son ergonómicos y fáciles de reconocer y accionar, por lo que todo se une para lograr una más que agradable vida a bordo.
Hyundai ofrece cuatro versiones de equipamiento del nuevo Atos Prime: GL, US$ 11.600; GLS, 12.600 (con el que realizamos nuestras pruebas); GLS, con doble airbag, 13.400, y GLS automático, con doble airbag y ABS, 15.600 dólares. Sin duda, la segunda generación del Hyundai Atos Prime es una interesante respuesta para los que buscan un auto económico, confiable, con interesante relación precio-producto, y la nueva garantía de 3 años o 100.000 kilómetros.








