Inicio Logística El correo postal OCA vuelve a cambiar de dueños

El correo postal OCA vuelve a cambiar de dueños

Hace ya dos años que OCA dejó de ser la joya del negocio postal y antes de que sus pérdidas superen lo imaginable en escala y extensión en el tiempo, Alfredo Romero decidió venderla.

Se trata de la líder de correo privado, símbolo en los años 90 del poder de Alfredo Yabrán, su antiguo dueño.

El lunes, en el máximo nivel ejecutivo de OCA confirmaron el cambio de manos. La compra el grupo Rhuo, (Recursos Humanos Organizados), dirigido por Patricio Farcuh, a quien vinculan con Hugo y Pablo Moyano.

Farcuh presta servicios en logística y en recolección de residuos. El estudio a cargo de la transacción, por un monto que nadie quiere revelar, es el de César Litvin, según fuentes consultadas por el diario Clarín.

Como casi todas las firmas del rubro, OCA está atravesada por el desafío que imponen las comunicaciones virtuales, que están desplazando a la correspondencia física. En la Argentina hasta el correo oficial y estatizado está en problemas y la competidora Andreani sobrevive gracias a una estrategia que la hizo fuerte en logística.

Pese al crecimiento de las compras por internet y lo que significan en términos de transporte de mercadería, las empresas privadas de correo sufren el congelamiento tarifario dispuesto por el Correo que marca las reglas desde su liderazgo. Fuentes sindicales aseguraron que el correo estatal, “con La Cámpora en varios puestos clave, también pierde dinero”.

De acuerdo con expertos del sector, Rhuo buscaría con OCA ampliar la parte más rica del segmento que son los contratos con los bancos. Intentará, además, preservar el poder de Moyano en una firma con 7.000 empleados, todos afiliados a Camioneros, consigna el matutino.

Una versión ubicó entre los interesados en OCA a Héctor Colella, el heredero del grupo Yabrán y con el manejo de Ocasa, transformada en una firma global de logística.

Pero quienes lo conocen bien, que son pocos, señalaron su desencanto con OCA, al considerar que la empresa había relajado su cultura de trabajo.

Alfredo Romero, un ex vendedor de productos agropecuarios en su natal Santa Fe, fue elegido precisamente por Colella en los años 90 para OCA, hasta que fue adquirida en 1997 por el grupo Exxel.

Luego OCA cayó en poder de los bancos y después pasó al fondo Advent que se batió en retirada en 2009. Desde entonces, OCA está en poder de Romero.

Durante su administración, OCA dejó la imponente sede en Nuñez frente al Liceo Francés y se mudó a un edificio alquilado en el barrio de Once. Hoy cuenta con 150 sucursales, 2.800 agentes y 900 vehículos para transportar 30 millones de piezas mensuales.

Eso sí, nunca abandonó su tradicional color violeta, elegido por Yabrán en homenaje al Obispado de Córdoba.