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El efectivo es un mal hábito

Un estudio realizado por MasterCard ha mostrado que, a pesar de la creencia de que el efectivo y las monedas son sucios y poco higiénicos, sólo uno de cinco europeos lava sus manos después de sostenerlo. Una investigación inicial llevada a cabo por MasterCard en conjunto con la Universidad de Oxford en 2013, resaltó que el billete promedio europeo contiene 26.000 bacterias que podrían ser potencialmente dañinas para nuestra salud.

El reciente estudio fue hecho durante marzo y abril con más de 9000 consumidores de 12 países y resalta cómo, a pesar de ser calificado como menos higiénico que las barandas de transporte público o la comida comunal como pochoclos en un bar, los europeos tienen problemas para romper con el mal hábito de utilizar dinero sucio. Mientras que los encuestados en el actual estudio reconocieron el potencial peligro a la salud que representa manejar efectivo, hubo un significante porcentaje de “decir-hacer”, es decir, una gran distancia entre las personas que creían que el efectivo es sucio y las que de hecho hacen algo al respecto.

Tres cuartos de todos los europeos encuestados como parte del estudio, estuvieron de acuerdo en que deberían ser cuidadosos cuando se trata de manejar efectivo, debido a los gérmenes que pueda contener. Sin embargo, los resultados muestran que es más probable que lavemos nuestras manos al hacer otras tareas, como tocar un animal (46%) o viajar en transporte público (36%).

RETICENCIA A ABANDONAR EL EFECTIVO

Sobre la reticencia a romper con el hábito de pagar con efectivo, la psicóloga Donna Dawson ha señalado que el dinero, en forma de billetes y monedas, es el modo más visible que se tiene de mostrar el poder económico y el éxito individual. “Es por eso que sea difícil para las personas asociarlo a algo negativo. “, ha añadido. “40% de aquellos encuestados reconocieron que no tenían control sobre quién manejaba su dinero antes que ellos y, como consecuencia, muchos de nosotros tratan no pensar sobre las cosas que no podemos controlar, con un 38% admitiendo que nunca piensan en eso”, concluyó Dawson.

Resultados adicionales del estudio de MasterCard resaltaron cómo casi cuatro de cada diez (36%) europeos afirman que estarían dispuestos a hacer un pequeño cambio en su vida diaria para ser más higiénicos, con la mayoría afirmando que preferirían utilizar una tarjeta de crédito o formas de pago sin contacto, en lugar de efectivo.

El Dr. Jim O’Mahony, conferencista de Ciencias Biológicas en el Instituto Cork de tecnología en Irlanda, comentó: “Como previos estudios han mostrado, el billete europeo promedio contiene 26.000 bacterias. Con esto en mente debería haber una concientización mayor de que manejar efectivo puede ser visto como una práctica potencialmente peligrosa. Si bien no hay guías de comportamientos firmemente adoptadas sobre cómo utilizar efectivo durante la época de la gripe, sería aconsejable que nos volvamos más conscientes de nuestra propia higiene, especialmente durante éstas épocas, simplemente cambiándonos a transacciones sin efectivo”.

Chris Kangas, representante de los Pagos sin Contacto para MasterCard Europa añadió: “Lo que es más evidente de los resultados del estudio de este año es que, a pesar de ser conscientes de la poca higiene del efectivo, los europeos aún tienen problemas para romper el mal hábito de gastarlo. Utilizar métodos de pagos sin contacto no son sólo una manera innovadora de pagar pero también ayuda a eliminar un poco de la bacteria y los gérmenes que sabemos que se transmiten cuando manejamos y gastamos billetes o monedas”.