La elección de un idioma está cada vez más vinculada con los proyectos personales y profesionales de quienes lo estudian. Trabajo, migración, ciudadanía, vínculos familiares, viajes y formación académica son algunos de los motivos que explican por qué los argentinos se acercan a una determinada lengua. Un relevamiento realizado por Instituto Neone sobre una base de 4.975 estudiantes permite conocer cuáles son los idiomas más elegidos y cómo esas preferencias varían según las distintas regiones del país.
A nivel nacional, el inglés encabeza el ranking con el 63% de los estudiantes, seguido por el italiano, con el 12%, y el portugués, con el 11%. En conjunto, estos tres idiomas concentran el 86% de la matrícula analizada. El inglés mantiene su liderazgo, impulsado principalmente por la necesidad de desenvolverse en ámbitos laborales y académicos cada vez más internacionalizados, mientras que el italiano combina motivos profesionales y migratorios con un fuerte componente vinculado a la identidad y las raíces familiares.
«El crecimiento de determinados idiomas no responde a una única razón. En los últimos años observamos que las decisiones de los estudiantes están cada vez más relacionadas con proyectos concretos: desde mejorar las oportunidades laborales hasta emigrar, tramitar una ciudadanía o recuperar el vínculo con la historia familiar», explica Natalia Druziuk, Fundadora y CEO de Instituto Neone.
El portugués ocupa el tercer lugar a nivel nacional y encuentra una particular relevancia en las provincias del norte del país. En Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes, representa el 47% de las inscripciones de todo el país. La cercanía con Brasil y Paraguay, los vínculos comerciales y turísticos y el intercambio fronterizo son algunos de los factores que ayudan a explicar esta diferencia regional.
En el sur, en cambio, el alemán adquiere mayor protagonismo. En Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, concentra el 71% de las inscripciones, mientras que a nivel nacional representa el 6%. Según el análisis de Instituto Neone, la elección está vinculada, entre otros factores, con perfiles profesionales y técnicos y con oportunidades laborales relacionadas con sectores como la industria petrolera, la ingeniería y la tecnología.
Más allá de las diferencias regionales, el relevamiento muestra otro cambio significativo: hoy estudiar un idioma depende cada vez menos del lugar de residencia. Durante años, quienes vivían fuera de los grandes centros urbanos tenían una oferta limitada para acceder a determinadas lenguas. La expansión de la educación online modificó ese escenario y permitió que estudiantes de ciudades pequeñas y localidades del interior pudieran acceder a propuestas que anteriormente no estaban disponibles en sus lugares de residencia.
En este sentido, la matrícula de Instituto Neone refleja el impacto de la modalidad virtual: actualmente el 65% de sus estudiantes reside fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires, frente al 1% registrado hace 8 años, que es cuando creó su plataforma de aprendizaje online. Además, la institución pasó de tener alumnos de 2 provincias a contar actualmente con estudiantes de absolutamente todas las provincias argentinas, lo que representa un crecimiento del 1150 %.
«El cambio más importante es que la ubicación geográfica dejó de ser una barrera para acceder a determinados idiomas. Hoy una persona que vive en una localidad donde no existe una propuesta presencial de alemán, japonés o coreano puede estudiar con docentes y programas especializados sin necesidad de trasladarse», señala Natalia Druziuk.
La presencialidad, sin embargo, continúa teniendo un papel importante, especialmente entre niños y adolescentes. En estos casos, el aprendizaje de un idioma también involucra interacción, intercambio con pares y desarrollo de habilidades comunicacionales. La combinación entre ambas modalidades permite ampliar las posibilidades de acceso y, al mismo tiempo, adaptar la experiencia de aprendizaje a las necesidades de cada estudiante.
El mapa de los idiomas también muestra un movimiento en sentido contrario: no solo los argentinos buscan aprender otras lenguas, sino que cada vez más extranjeros eligen Argentina para estudiar español. Instituto Neone cuenta actualmente con estudiantes provenientes de 9 países, entre ellos China, Rusia, Canadá, Estados Unidos, Brasil, que llegan a la institución por motivos laborales, académicos, personales o vinculados con su permanencia en el país.
La cantidad de extranjeros que estudian español en Neone creció más del 300% en los últimos 5 años. La modalidad online también permitió ampliar esta propuesta, ya que algunos alumnos comienzan su formación desde sus países de origen y luego continúan de manera presencial una vez que llegan a Argentina, o viceversa.
«El interés por aprender español también refleja el posicionamiento de Argentina como destino para estudiar, trabajar, viajar o vivir. Para muchos extranjeros, aprender el idioma es el primer paso para integrarse mejor a la sociedad y desenvolverse en su vida cotidiana», explica Natalia Druziuk.
Los datos muestran así un mapa de la enseñanza de idiomas mucho más diverso que el de años atrás. Mientras el inglés continúa asociado principalmente con las oportunidades laborales y académicas, el italiano mantiene una fuerte relación con las raíces familiares, el portugués adquiere mayor peso en las regiones cercanas a los países limítrofes y el alemán encuentra oportunidades específicas en determinados perfiles profesionales. Al mismo tiempo, la educación online amplió el acceso territorial y permitió que el aprendizaje de idiomas dejara de estar tan condicionado por el lugar de residencia. En paralelo, el movimiento de estudiantes extranjeros que llegan a Argentina para aprender español completa un fenómeno que muestra cómo los idiomas funcionan como un puente entre educación, trabajo, cultura y movilidad internacional.








