Buscar trabajo es un trabajo en sí. Y en tiempos donde las ofertas de empleo son pocas y los postulantes para una misma vacante son muchos, requiere hacerlo aplicando un plan estratégico, estudiando el mercado y aprendiendo a moverse para obtener el resultado deseado cuanto antes.
El escenario de las desvinculaciones laborales ha ido cambiando con el tiempo. Antes, la mirada social hacia el desocupado era condenatoria y quienes atravesaban por esta situación solían caer en graves crisis. En la actualidad, las desvinculaciones forman parte de la dinámica de la economía globalizada y las personas que pierden su empleo ya no son «señaladas» por la sociedad ni viven la transición laboral con vergüenza o dramatismo. Es importante recordar que el «empleo de por vida» es cosa del pasado y que el tiempo promedio de permanencia en una empresa es de cinco años.
Para que los resultados sean exitosos, el trabajo se organiza en varias etapas. En primer lugar, es necesario evaluar la situación puntual de cada persona, analizando sus conocimientos, habilidades, experiencias y aptitudes, para determinar cómo potenciar su calidad profesional.
Además, para comenzar la búsqueda es necesario tener información sobre las nuevas tendencias del mercado, asesorarse en la confeccionar de un buen currículum, y aprovechar lo mejor posible las redes de contactos. Hay que tener en cuenta que detrás de las ofertas de trabajo publicadas hay muchas vacantes que las empresas, por diversos motivos, prefieren no hacer públicas y reclutar postulantes a través de intermediarios, referencias y personas de confianza. No es para asombrarse, entonces, que el último estudio que realizamos indique que el mayor porcentaje de reinserciones se da a través de la red de contactos.
La búsqueda de empleo nos obliga a desarrollar un marketing personal y profesional. Cuánto más claras se tengan estas herramientas, cuanto más ordenada sea la búsqueda, más corto será el tiempo de inserción laboral.
Si quién busca trabajo cuenta con un consultor, este lo orientará en diversas cuestiones que van desde cómo leer el aviso, seleccionar las mejores oportunidades, presentarse de la manera más adecuada según el perfil de la empresa convocante, y hasta negociar mejores condiciones de salarios y compensaciones.
En el caso de que la decisión sea generar un nuevo emprendimiento, habrá que explorar una enorme gama de posibilidades, que incluyen la elección del rubro, la información sobre los requisitos legales que debe cumplimentar para desempeñarse como cuentapropista, y capacitación en habilidades y competencias muy diferentes a las que pudo manejar cuando trabajaba en relación de dependencia.








