Inicio Empresas y Negocios Escándalo L’Oreal: las claves para entender el “caso Bettencourt”

Escándalo L’Oreal: las claves para entender el “caso Bettencourt”

L’Oreal es una de las empresas de cosméticos francesas más conocidas en el mundo. Pero de un tiempo a esta parte, la firma ha estado en los titulares envuelta en un escándalo que involucra a la familia propietaria.

En concreto, todo estalló en el verano de 2010, poco después de que Pascal Bonnefoy, entonces mayordomo de Liliane Bettencourt, de 89 años, entregara a la hija de la mujer más rica de Francia 21 horas de grabaciones realizadas en el salón de la mansión que contenían las conversaciones de la anciana propietaria de L’Oreal.

Las cintas habían sido grabadas entre mayo de 2009 y el mismo mes de 2010, cuando el mayordomo actuó de acuerdo con Françoise Meyers-Bettencourt, la única hija de la multimillonaria, quien quería inhabilitar a su madre, explicó El País de España.

De hecho, la mujer de 89 años tenía la tercera fortuna del Francia, con unos 17.000 millones de euros, hasta que en octubre pasado fue colocada bajo la tutela de su familia por la justicia francesa.

El juez aceptó los informes médicos que indicaban que la multimillonaria sufría “demencia mixta” y Alzheimer en un estado avanzado.

Su patrimonio, incluido el 30% de las acciones del grupo L’Oréal y los derechos de votos correspondientes en el consejo de administración, quedó a partir de ese momento en manos de su hija y de sus dos nietos.

La inhabilitación de la anciana puso fin al capítulo de una larga disputa familiar que terminó convirtiéndose en un “culebrón”, con grabaciones, revelaciones y filtraciones a la prensa que hicieron del ‘caso Bettencourt’ un enrevesado escándalo político-financiero que salpicó hasta el Eliseo (casa de gobierno) en 2010.

Las grabaciones de la polémica
Las grabaciones fueron entregadas por el mayordomo a la hija y por ésta a la policía, con el objetivo de probar la influencia que ejercía sobre su anciana madre el fotógrafo François-Marie Banier y otras personas de su entorno.

Las cintas fueron filtradas, a partir de junio de 2010, al diario digital Mediapart y el semanario Le Point. En esos fragmentos se revelaba la existencia de cuentas ilegales en Suiza, un posible delito de conflicto de intereses y la eventual financiación ilícita de la campaña presidencial de la Unión por un Movimiento Popular, el partido que llevó a Nicolás Sarkozy al poder.

Un mes después de la inhabilitación de Bettencourt (noviembre de 2010), el ministro de Trabajo y Hacienda Eric Woerth, uno de los hombres más cercanos al entonces presidente Nicolás Sarkozy, se convirtió en la primera víctima política del escándalo.

Woerth, una de las estrellas de la derecha francesa y tesorero del entonces gobernante UMP, se vio forzado a dejar el cargo.

Tres meses más tarde, el mismo juez de Burdeos que ahora ha ordenado el registro del domicilio del ex presidente francés, imputó a Woerth por tráfico de influencias.

Tras un interrogatorio de casi doce horas, el magistrado acusó al ex ministro de un delito penado con diez años de cárcel y 150.000 euros de multa.

La investigación de la fiscalía afirma que el ex tesorero recibió 50.000 euros de Liliane Bettencourt, y que ese dinero se utilizó para financiar la campaña electoral de la UMP que llevó a Sarkozy hasta el Eliseo en 2007.

Pese a tratarse de escuchas ilícitas, el Supremo confirmó en enero la validez de las grabaciones, dando vía libre a la investigación judicial en su aspecto político y financiero, explicó el diario El País de España.

A estas cintas se suma el testimonio de la ex contable de Bettencourt, Claire Thiboult, quien aseguró que el gestor de su fortuna, Patrice de Maistre, también culpado y actualmente detenido, le pidió 150.000 de euros en efectivo para financiar de forma ilegal la campaña electoral de 2007 del ex presidente Sarkozy.

L’Express reveló que el diario de la multimillonaria tenía apuntada una cita el 24 de febrero de 2007 entre Nicolas S., presuntamente el ex mandatario francés, y Monsieur, posiblemente el marido de la anciana, André Bettencourt, fallecido en noviembre de 2007, a dos meses de las elecciones.

“Mi cliente ha confirmado al juez haber visto a Nicolas Sarkozy venir al domicilio de los Bettencourt durante el período de las presidenciales de 2007”, declaró el abogado de Bonnefoy al diario Le Monde.

Hoy, dos meses después de que Sarkozy perdiera las elecciones y la oportunidad de ser reelegido para un segundo mandato, el juez Jean-Michel Gentil ha ordenado el registro de su vivienda, su despacho y el de sus abogados.