Fundación Flexer (www.fundaciónflexer.org), festejó a lo grande el Día del Niño: organizó una kermesse en el salón San Isidro del Hotel Sheraton, en la que estuvieron invitados todos los chicos con cáncer que se atienden en los servicio de Hemato-Oncología Pediátrica de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Junto a la compañía de sus padres y hermanos, también participaron voluntarios y profesionales de la salud que los acompañan durante el tratamiento.
Para los chicos, hubo muchas alegrías ese día: juegos, sorpresas, atracciones, golosinas y regalos. Pudieron disfrutar de 12 puestos de kermesse con diferentes juegos como tiro a la lata, basket ball, carambola, puntería, entre ellos, cada uno de los cuales estuvo auspiciado y animado por diferentes empresas que apoyan a la fundación.
Además se contó con 20 murgueros, 10 magos, 6 malabaristas, 4 maquilladoras, disfraces, música y globos. Y por supuesto, al finalizar, cada chico se llevó su regalo.
Porque los chicos con cáncer, por sobre todas las cosas, siguen siendo niños, Fundación Flexer , entre otras acciones, festeja todos los años el Día del Niño, intentando aminorar en alguna medida el sufrimiento que viven a diario.
La Fundación Natalí Dafne Flexer agradece la colaboración de Sheraton Buenos Aires Hotel, haciendo un reconocimiento especial a sus empleados, por la generosidad y el compromiso solidario puestos de manifiesto en la realización de este evento. Agradece especialmente a las siguientes empresas por su apoyo a lo largo del año: HSBC, Banco Galicia, Starbucks, Fundación La Nación, Exactor, Scienza, Hugin, Fundación Gador, Fundación Banco Macro, Honda Argentina SA, Fianzas y Crédito, Grupo RHUO, Terminales Rio de la Plata, Centro Rossi, Centro Vidt, Cablevisión-Fibertel, Grupo Peñaflor, Fundación Flechabus y Comunicaciones Callwomen 3000.
La colaboración de las siguientes empresas hicieron posible la realización de la kermesse: Vaca Design, Chungo, Congress Rental, Pan Fresh, el Cañon, Ana Pulido, La Casa de los 1000 Envases, Polyfilm, Cotnyl y la comunidad que se hizo presente con golosinas y juguetes.
Información General
Cada año se producen 250.000 nuevos casos de cáncer infantil en el mundo.
Estadísticas oficiales ofrecidas por IARC estiman que el 80% de los niños diagnosticados con cáncer, viven en países en desarrollo.
El cáncer infantil es altamente curable cuando se accede al diagnóstico precoz y al tratamiento adecuado. El diagnóstico tardío y la falta de tratamiento adecuado, reducen las posibilidades de recuperación.
Avances en el tratamiento hacen posible que más del 70% de los chicos puedan sobrevivir al cáncer si tienen acceso al tratamiento adecuado.
Aún hoy, el 80% de los chicos con cáncer del mundo no tienen acceso al diagnóstico y tratamiento adecuados y, por esta causa, 100.000 de ellos mueren innecesariamente cada año.
Bajo la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidad, todo niño tiene derecho a:
– la vida
– el tratamiento de la enfermedad
– la rehabilitación
– la educación
– Una vez finalizado el tratamiento, los niños necesitan soporte y cuidado, para reintegrarse a la sociedad sin discriminación (incluyendo educación, empleo, seguro y soporte por los efectos a largo plazo producidos por el tratamiento).
– Las familias necesitan, también, el soporte que las ayude a reintegrarse nuevamente a la sociedad.
– La relación con los hermanos es, generalmente, la más larga de la vida – el impacto del cáncer puede ser profundo en ellos.
Situación en Argentina
En Argentina, como en el resto de Latinoamérica, se observan grandes desigualdades entre las distintas regiones del país. Los resultados obtenidos en los principales hospitales de Buenos Aires son similares a los de hospitales reconocidos de Europa. No ocurre lo mismo en algunas otras regiones del país. Es necesario poner el esfuerzo en estos centros porque, su mejoramiento, permitirá el acceso a avances en el tratamiento, lo que incidirá notablemente en los resultado que se obtengan.
La Fundación Natalí Dafne Flexer (www.fundacionflexer.org), de ayuda a niños con cáncer, fue creada en 1995 por Edith Grynszpancholc en memoria de su hija. Con el apoyo de un grupo de amigos totalmente comprometidos por el afecto y la solidaridad, la Fundación comenzó a desarrollar actividades de contención emocional para niños enfermos de cáncer y sus familias. Edith brinda una contención integral, tanto para el niño enfermo de cáncer como para sus padres. No ofrece soluciones médicas directas, pero su intervención repercute en la calidad del tratamiento, en el bienestar general de la familia y en la capacidad de los adultos para acompañar a sus hijos.







