Inicio Empresas y Negocios La calle Florida se parece cada vez más a La Salada

La calle Florida se parece cada vez más a La Salada

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“Para mañana puedo conseguirte el pañuelo en azul y negro, como vos querés. Pasá entre las 9 de la mañana y hasta cerca de las 5 de la tarde, que estoy acá”, explicó ayer una de las manteras de la peatonal Florida que, junto con otros 24 trabajadores, se instaló en la turística calle entre la avenida Corrientes y Sarmiento, hoy convertida en una suerte de feria La Salada.

Los recientes operativos para remover a los trabajadores de la deteriorada peatonal entre las avenidas Córdoba y Corrientes serían el principal motivo del mayor número de manteros sobre Florida al 300.

“Todas los días debemos llamar al 911 para que retiren los puestos que están frente al local y que venden lo mismo que nosotros, sin pagar impuestos”, se quejó a LA NACION María Benítez, encargada de Alenis, una de las tres marroquinerías situadas en esa cuadra y que vio bajar sus ventas en casi 20 por ciento en los últimos meses debido a la proliferación de puestos ilegales.

Benítez explicó que en más de una oportunidad se debe negociar con los manteros para que, al menos, los que venden el mismo tipo de artículos que su negocio no se instalen frente a su entrada. “Ellos tienen que trabajar, pero nosotros también. Para los días del Bicentenario las ventas fueros bajísimas, mientras que en sus puestos la gente se amontonaba para comprar”, se lamentó la mujer.

A lo largo de la cuadra se pueden apreciar vendedores de diversos tipos de objetos, casi ninguno de ellos artesanal, tal como lo establece la normativa porteña vigente, que permite la instalación de manteros, pero cuando los objetos que venden son artesanías que ellos mismos producen y en horario restringido.

Lo que más predomina son los vendedores de bufandas y pañuelos cuyos precios no superan los 20 pesos, en contraposición a lo que sucede en los locales de la zona.

Sin embargo, la vaguedad terminológica en la norma -en la que se habla, por ejemplo, de venta de “baratija” o “mera subsistencia”- deja librada a la interpretación judicial si es legal o no la presencia de estos vendedores sobre Florida.

Las 25 mantas en el medio de la peatonal, sumadas al puesto de flores, los cestos de basura, la cabina de teléfonos y los dos puestos de diarios, en cada extremo de la cuadra, dificultan el paso de un lado al otro de la calle.

“Las personas miran el local, pero si están del otro lado de la vereda no pueden pasar y, en general, no van hasta la esquina y vuelven”, explicó Benítez.

Para Romina Flores, encargada de Onda Shop, otra de las casas más afectadas en esa cuadra, la situación es preocupante. “Desde que llegaron más puestos bajamos alrededor de 20% las ventas.” Flores explicó que al mayor número de manteros se le suma la extensión horaria. “Antes venían pasadas las 4 de la tarde y se instalaban. Ahora están desde el mediodía o antes. Si bien logramos que no estén frente a la entrada del local, están a pocos metros.”

Reubicación

Consultado sobre este problema, el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, explicó que desde la cartera que dirige “se trabaja en un plan integral para reubicar a los más de 400 manteros” ubicados sobre Florida.

“Hay que tener en cuenta que es un tema delicado porque se trata de hacer cumplir la ley que prohíbe la venta en la calle Florida, pero para algunos manteros esta modalidad de trabajo es su único ingreso”, explicó Santilli. Además, agregó: “La cosa no es desalojarlos, sino proponerles una reubicación, una formalización, legalizarlos y trasladarlos a otros lugares adecuados. Generar paseos de compras, ferias habilitadas y que ingresen en el monotributo”.

¿Qué dice la ley?

* Multas de $ 200 a $ 600. Quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público porteño será sancionado con multas entre esos importes.

* Baratijas o similares. No constituye contravención la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de baratijas o artículos similares, artesanías que no impliquen una competencia desleal efectiva para con el comercio establecido.

* Mera subsistencia. Este término vago aparece en la normativa al momento de diferenciar entre aquellos vendedores ambulantes que trabajan para subsistir y los que encuentran un negocio en la venta ilegal.


Fuente: La Nación

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