Inicio Empresas y Negocios La variable eventual, clave del nuevo escenario

La variable eventual, clave del nuevo escenario

Al igual que en años anteriores, todavía hay perfiles atractivos y muy buscados por las empresas. Los puestos a cubrir siguen siendo los mismos, pero algo ha cambiado, ahora las empresas tienen mayor poder de negociación con respecto a la forma de contratación. Hoy, la vedette del momento, en el escenario de la negociación de incorporación laboral, son las distintas facetas que puede presentar un perfil de trabajador eventual.

Pero… ¿De qué hablamos cuando nos referimos a empleos eventuales?
La Organización Internacional de Trabajo (OIT), mediante su Resolución 181, reconoció la importancia del trabajo temporario, recomendando a los Estados miembros la aplicación de un régimen regulatorio que favorezca y facilite el desarrollo de la actividad.

Los esquemas de personal eventual, permiten aportar soluciones a las fluctuaciones sufridas en las plantas de empleados, en tiempos de fuerte o baja productividad. Esto, posibilita acondicionar los costos laborales, sin perjudicar las relaciones gremiales, ya que se respeta el marco legal vigente. Algunas ejemplos de la modalidad son: trabajo por proyectos, trabajo temporario, trabajo part-time o de horario flexible, teletrabajo o tercerizaciones, entre otros.

Dentro de este marco, las empresas han comenzado a efectuar consideraciones con respecto a los perfiles demandados, destacándose entre ellas las siguientes:

A) Se busca denodadamente el perfil de empleado “todo terreno”, capaz de cumplir varias tareas dentro del ámbito de sus funciones.

B) Otro perfil muy solicitado es el del “piloto de tormenta”, aquella persona que cuenta con la experiencia suficiente para afrontar la coyuntura de crisis. Aquí, pierde peso el elemento de la edad del postulante.

C) Otro factor a apuntar es el apartado de los sueldos. Una variable donde el postulante tenía gran poder de negociación hasta el tercer trimestre del año pasado. Hoy los sueldos se encuentran congelados y las empresas no cuentan con mayor margen para la negociación.

Ante una oferta menguada, las empresas han recuperado un poder de negociación que habían perdido en épocas de bonanza productiva y escasez de talentos. Hoy, aún con la misma falta de personal calificado, los potenciales empleados se ven compelidos a analizar fríamente sus pretensiones monetarias, sus beneficios y las condiciones de contratación.

Como afirmáramos, en este nuevo escenario, el trabajo eventual ha cobrado nuevas fuerzas al permitir amoldar las necesidades de personal a las demandas concretas del mercado.