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Menos viajes ejecutivos

Octubre y noviembre son los mese más activos en lo que respecta a viajes corporativos. Es cuando cada empresa cierra el presupuesto del siguiente calendario y los gerentes vuelan desde y hacia la casa matriz para ultimar detalles y afinar el lápiz. También en estas semanas se decide el gasto que las compañías asignarán a los traslados de sus ejecutivos durante el año siguiente.

Este año, según los expertos, desde fines de septiembre último se empezó a sentir una desaceleración en los viajes corporativos de firmas en la Argentina. Y el pronóstico es que en 2009 se reducirán entre el 10 y 15 por ciento.

“Nuestro principal desafío en este momento es ser creativos y ofrecer a los directivos más ahorro en sus desplazamientos, ya sea en el costo de los pasajes o en la hotelería”, explica Norberto Gunsberg, que preside el Foro Argentino de Consultores de Viajes Empresariales (Facve), integrado por agencias líderes del rubro.

El sector viene castigado por un contexto mundial que, en muchas empresas multinacionales, terminó por cortar en seco los traslados de sus gerentes. Por ejemplo, los ataques terroristas de 2001 en Estados Unidos, la gripe aviar en Europa, la guerra de Irak en Medio Oriente, el tsunami en Asia y, a nivel local, la reciente crisis del campo.

“Las compañías del ramo financiero han sido muy golpeadas y miran con lupa cada pasaje que compran”, afirma Gunsberg.

Estrategias para ahorrar
En concreto, las agencias locales que asesoran a compañías de primera línea en sus políticas de viajes deberán encontrar fisuras en el sistema para ofrecer un retorno concreto a los ejecutivos. El presidente de Facve dio tres ejemplos muy sencillos:

1. Si un gerente se queda toda la semana en un destino y regresa el viernes a la noche, entonces el precio del ticket aéreo será mucho más alto que si vuelve el sábado, incluso pagando una noche más de hotel (de paso conoce un poco la ciudad).

2. Si un directivo alquila un auto por cuatro días en Estados Unidos, le cuesta lo mismo que si lo rentara por una semana entera.

3. En Europa, para algunos tramos, el tren volvió a ser más económico que las famosas líneas aéreas low cost, que se encarecieron por el alza del precio de combustible y porque los pasajes tienen ahora muchas más restricciones que antes (el boleto no tiene devolución, se cobra por maleta despachada).

Hasta el momento, cuenta Gunsberg, se notó que muchas empresas en la Argentina hicieron un downgrade de sus viajes, esto significa que los gerentes dejaron de volar en primera clase para hacerlo en ejecutiva. Y aquellos que estaban en ejecutiva fueron enviados a clase turista, como el resto de los mortales.

“En una crisis como la que atravesamos hay un cambio en el perfil de los traslados; debemos estar atentos a las nuevas necesidades de nuestros clientes”, comenta a su vez Mauro Schwartzmann, director del Foro de Viajes Corporativos de Brasil.

Al parecer, muchos temen que se cumpla el pronóstico del diario The New York Times, que hace unos meses publicó un artículo en el que bromeaba sobre el tema, diciendo que los ejecutivos iban a terminar llevando un tupper con su viandita y que se iban a alojar en la casa de primos y tíos para ahorrar. Pero, más allá del chiste, los expertos creen que el desafío estará puesto en cuán creativas e ingeniosas sean las agencias para negociar tarifas con compañías aéreas y hoteles.