Inicio Marketing Menos volumen, más valor: el vino argentino redefine su etiqueta

Menos volumen, más valor: el vino argentino redefine su etiqueta

La industria vitivinícola atraviesa un escenario de ajuste a nivel global, con una menor producción y un mercado cada vez más competitivo. Esta lectura fue uno de los ejes de la presentación realizada por Avery Dennison durante el encuentro “Repensando la etiqueta: innovación, diseño y propósito”, donde se analizó cómo este contexto obliga a bodegas y marcas a repensar su estrategia y a buscar nuevas formas de diferenciarse más allá del volumen.

En Argentina, este escenario se refleja también en el mercado interno. El consumo descendió a 5,48 millones de hectolitros, con una caída del -2,5% interanual, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) compartidos durante la jornada. Frente a este panorama, el foco comienza a desplazarse hacia la generación de valor, la experiencia y el posicionamiento de marca.

A partir de este contexto, los especialistas de Avery Dennison presentaron una lectura del mercado vitivinícola y compartieron tendencias en empaque, diseño y tecnología, mostrando cómo la etiqueta se consolida como una herramienta estratégica para competir en un escenario de menor volumen y mayor exigencia.

Un consumidor más selectivo

Durante la presentación se destacó que el consumidor actual elige con mayor cuidado y prioriza propuestas que combinen calidad, identidad y narrativa. En el comercio exterior, esta dinámica se refleja en el mejor desempeño relativo del vino fraccionado frente al granel. Según datos del INV presentados en el encuentro, entre enero y septiembre de 2025 las exportaciones de vino embotellado registraron una caída del -5,2%, mientras que el vino a granel descendió -9,6% en el mismo período.

En este escenario, la botella bien presentada continúa siendo un activo competitivo. Desde la mirada de Avery Dennison, la etiqueta cumple un rol central en la construcción de valor, ya que es el primer punto de contacto entre el producto y el consumidor, y concentra atributos visuales, táctiles e informativos que influyen en la percepción del vino.

La sostenibilidad como eje competitivo

La sostenibilidad fue otro de los ejes abordados durante la jornada. En la presentación se señaló que, si bien existen desafíos estructurales para la industria —como la infraestructura de reciclaje y la disponibilidad de materiales—, los mercados de exportación impulsan una demanda creciente por soluciones de menor impacto ambiental.

En este marco, Avery Dennison presentó alternativas de materiales con certificación FSC®, papeles con contenido reciclado y adhesivos con componentes biobasados, desarrollados para mantener su desempeño técnico en condiciones exigentes de humedad, frío e inmersión en frappera, habituales en la industria vitivinícola.

Tecnología y trazabilidad para un mercado exigente

Otro punto central de la presentación fue el avance de la tecnología aplicada a los empaques. La falsificación, el refill y la pérdida de trazabilidad fueron identificados como desafíos crecientes para el sector. Frente a este escenario, las etiquetas inteligentes, basadas en tecnologías como NFC, RFID y Smart QR, aparecen como herramientas para autenticar productos, individualizar cada botella y conectar el empaque con información digital.

Durante el taller práctico del evento, los participantes tuvieron la oportunidad de aprender a escribir y programar un tag NFC, incorporándolo a la etiqueta que habían diseñado y transformando así su creación en una etiqueta inteligente, capaz de interactuar con el consumidor.

Diseño, creatividad e inteligencia artificial

El diseño también ocupa un lugar central en la transformación del packaging vitivinícola. Durante el encuentro se analizó cómo los lenguajes visuales evolucionan y conviven con el clasicismo propio del vino, mientras que la tipografía, los materiales y las texturas ganan protagonismo como elementos de diferenciación.

Asimismo, se abordó el uso de inteligencia artificial como herramienta de apoyo en las etapas iniciales de exploración creativa, orientada a ampliar posibilidades y agilizar procesos, sin reemplazar el rol del diseñador ni la sensibilidad humana.

El valor está en la experiencia

Desde la mirada presentada por Avery Dennison, el mercado vitivinícola se recalibra hacia un modelo donde el valor cobra mayor relevancia que el volumen. El producto ya no termina cuando se embotella, sino que se extiende a la experiencia del consumidor, en la góndola y en los entornos digitales.

En ese recorrido, la etiqueta se consolida como una interfaz estratégica que integra diseño, sostenibilidad y tecnología. El encuentro “Repensando la etiqueta” dejó una conclusión clara: en un escenario cada vez más competitivo, el futuro del vino argentino también se define en cada decisión vinculada al empaque, donde se juega una parte central de la diferenciación y la construcción de marca.