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¿Software o solución software?

Los tiempos actuales exigen estar al día con los programas, ya sea para grande empresas, pymes o aquellas personas que han convertido su hogar en una cálida oficina. Ahora bien, frente a esta demanda casi constante, hay una pregunta básica que debemos responder para no desviarnos de nuestro objetivo, y es: ¿qué necesitamos? Y las respuestas pueden ser dos: un software para trabajar y una solución software.

Lo sé, en este momento le he creado una nueva duda. ¿Me está hablando de lo mismo o son cosas diferentes? Obviamente que son dos opciones distintas, y que varían mucho en el resultado y en la mecánica del trabajo una vez instalado. La correcta elección dependerá de varios factores, pero principalmente de sus conocimientos y formación.

Cuando hablamos de software nos referimos a una herramienta. Un procesador de textos, para mí en este momento, es como el bisturí para el cirujano, el horno para el panadero, para el taxista el auto o para el albañil su pala. Se trata de un objeto que manipulo para concretar mi tarea.

La ventaja de estos softwares de amplia difusión es que permiten comprar aplicaciones en numerosos lugares, desde un shopping hasta un negocio especializado. El usuario para utilizarlo deberá tener unos mínimos requisitos de hardware y también algunos conocimientos. Aunque esto no siempre sucede.

Parece mentira, pero una gran proporción de los usuarios de computadoras no explotan al máximo los potenciales de sus programas, y esto es debido al desconocimiento que tienen de los mismos. Esto afecta, de manera directa, la respuesta a nuestra pregunta inicial.

En cambio, si creemos que necesitamos una solución software estamos pensando en un paso más avanzado, quiere decir que precisamos algo diseñado a la medida de nuestro negocio. Esto demandará más compromiso de nuestra parte como usuarios, una mayor capacitación y conocer a fondo la tarea para poder darle al programador toda la información que requiera para que nos brinde una herramienta satisfactoria.

Ejemplo de esto último son los ERP, cada día más escuchados en el mundo de las empresas grandes, medianas y pequeñas. Su implementación, si es bien direccionada, permite mejorar los niveles de producción, de competitividad y hasta aceitar los mecanismos de información interna.

Por todo esto, saber qué necesitamos sigue siendo la clave para estar al día y actualizados.