- Economistas estiman que el costo del desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de suministro — del campo al comercio minorista — equivale, en promedio, al 33% de los ingresos totales de las empresas. En Brasil, este índice es del 32%.
- La falta de visibilidad agrava el problema: el 61% de los líderes del retail y de la cadena de suministro afirma no tener una visión completa de dónde ocurre el desperdicio a lo largo de la cadena.
- La logística y la distribución continúan siendo los principales puntos críticos: el 56% de los encuestados señala no comprender dónde se produce el desperdicio durante el transporte de los alimentos.
- El mercado cárnico es la categoría más desafiante y se proyecta que genere un costo de US$ 94 mil millones en 2026, casi una quinta parte del impacto económico total del desperdicio de alimentos (US$ 540 mil millones).
- La temporada festiva de 2025 evidenció la urgencia de actuar: el 67% de los líderes del retail afirma que el desperdicio generado por diferentes tipos de carnes afectará los márgenes de manera significativa.
A medida que las empresas regresan de la temporada de ventas de fin de año de 2025, nuevos datos revelan que el desperdicio de alimentos continúa erosionando los márgenes y se consolida como uno de los desafíos más costosos — y aún poco visibles — de la cadena global de suministro del retail.
La información forma parte del informe Making the Invisible Visible: Unlocking the Hidden Value of Food Waste to Drive Growth and Profitability (Haciendo visible lo invisible: liberando el valor oculto del desperdicio de alimentos para impulsar el crecimiento y la rentabilidad), publicado por Avery Dennison, empresa global de ciencia de materiales y soluciones de identificación digital.
Proyecciones económicas independientes indican que el costo del desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena global de suministro alcanzaría los US$ 540 mil millones en 2026, frente a los US$ 526 mil millones del año anterior. Además, los resultados del estudio muestran que, en promedio, los costos asociados al desperdicio de alimentos equivalen al 33% de los ingresos anuales totales en la cadena de suministro del retail alimentario, desde la cosecha hasta el punto de venta. En Brasil, este porcentaje es del 32%.
La investigación, que relevó a 3.500 retailers de alimentos y líderes de la cadena de suministro en todo el mundo, revela que, a pesar del aumento de la concientización, el 61% de las empresas afirma que aún no cuenta con visibilidad total sobre dónde ocurre el desperdicio en sus operaciones. La limitada capacidad de influir en los puntos de la cadena con mayores niveles de pérdida es un desafío recurrente, lo que refuerza la necesidad urgente de innovación focalizada y colaboración entre los distintos eslabones de la cadena.
Los datos muestran que los líderes enfrentan desafíos constantes en distintos puntos de la cadena, especialmente en el segmento de productos perecederos. Al ser consultados sobre las tres categorías más difíciles de gestionar en términos de desperdicio, el 50% señaló a las carnes, el 45% a las frutas y verduras y el 28% a los productos de panificación. Más de la mitad (51%) de los líderes empresariales indicó que la gestión de inventarios y el sobrestock contribuyen de forma significativa al desperdicio dentro de sus operaciones.
El transporte surge como un factor común entre las distintas categorías de perecederos; el 56% de las empresas señala que no tiene una comprensión clara de cuánto desperdicio ocurre durante el traslado de los productos. Enfrentar este desafío requiere una combinación de soluciones que incluyen visibilidad de inventario a nivel de ítem, pronóstico de demanda y gestión de vida útil en tiempo real.
Si las tendencias actuales se mantienen, el costo acumulado del desperdicio de alimentos entre 2025 y 2030 alcanzaría los US$ 3,4 billones, coincidiendo con el plazo de 2030 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12.3 de la ONU, que busca reducir a la mitad el desperdicio global de alimentos. A pesar de este objetivo, el informe revela que el 27% de los líderes considera que no logrará cumplir la meta en el plazo establecido.
Para Julie Vargas, vicepresidenta y gerente general de Enterprise Intelligent Labels Growth de Avery Dennison, el desperdicio de alimentos ya no debería tratarse como un costo inevitable del retail. Según la ejecutiva, la combinación de la falta de visibilidad a lo largo de la cadena de suministro y la baja adopción de innovaciones ha contribuido a pérdidas significativas, muchas veces invisibles, que impactan directamente en las márgenes de las empresas. “El ecosistema del retail está cambiando, pero no todos los retailers están acompañando ese ritmo. El mayor desafío está en lo que no logramos ver. Desde el transporte hasta la góndola, los puntos ciegos están erosionando silenciosamente las márgenes. Con la innovación adecuada, es posible transformar esta pérdida en valor medible y reposicionar el desperdicio de alimentos: de un tema exclusivamente vinculado a la sustentabilidad a una cuestión crítica de negocio, capaz de generar eficiencia y crecimiento en toda la cadena”.
Un desafío de alto costo intensificado por la temporada festiva
Las carnes se destacan como una de las categorías más difíciles de gestionar. Cerca del 72% de los líderes de la cadena de suministro señala a esta categoría como el principal desafío. Debido a su alto costo unitario en el retail alimentario, incluso pequeñas reducciones en el desperdicio pueden generar ganancias financieras relevantes. Proyecciones económicas independientes indican que el desperdicio de carnes representaría US$ 94 mil millones en pérdidas en la cadena global en 2026, casi una quinta parte del impacto económico total del año; seguido por frutas, verduras y hortalizas, con US$ 88 mil millones.
Durante la temporada festiva —el período de mayor pico de ventas en el retail— Avery Dennison identificó que el 67% de las empresas preveía que el desperdicio de carnes impactaría significativamente en sus márgenes. Además, el 69% afirmó que gestionar este problema durante uno de los momentos más intensos del año se convirtió en una preocupación operativa aún mayor que en años anteriores.
Para los retailers, factores como la volatilidad económica, la dificultad para adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y el desafío de responder a las variaciones en el comportamiento del consumidor agravan los problemas vinculados al desperdicio de alimentos. En este contexto, el 74% de los encuestados admite que la inflación ha vuelto más difícil prever la demanda de carnes, mientras que el 73% reporta un aumento en la demanda de los consumidores por porciones más pequeñas o alternativas a la carne.
“Durante mucho tiempo, el desperdicio de alimentos fue tratado casi exclusivamente como una cuestión ambiental y social. Es fundamental reconocerlo como la oportunidad de negocio que realmente representa. Más de siete de cada diez líderes afirman ver el combate al desperdicio de alimentos como una verdadera oportunidad de crecimiento. Los US$ 540 mil millones en valor perdido deben servir como un claro llamado a la acción para que la cadena de suministro del retail alimentario reduzca pérdidas y aumente la eficiencia. Solo al explorar los puntos ciegos de la cadena será posible disminuir el desperdicio, fortalecer la resiliencia y crear valor duradero para los negocios y para el planeta”, complementa Michael Colarossi, VP y líder global de sustentabilidad de Avery Dennison.








