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Fotografía profesional para principiantes

Por: Eduardo Miller, director del estudio Miller y Miller

Los amantes de la fotografía que están haciendo sus primeros pasos como profesionales, pueden toparse con la posibilidad de realizar todo tipo de trabajos.

A primera vista puede parecer que la fotografía de grupos artísticos es algo bastante específico y fuera de las posibilidades de un “novato”. Pero hay una gran cantidad de grupos que recién comienzan (una banda musical, una agrupación de teatro, un cantante solista), necesitan realizar la promoción de sus espectáculos, y carecen de medios como para contratar a un fotógrafo experimentado. En ese contexto es muy posible que recurran a quienes están iniciándose en estas lides y por lo tanto estén más al alcance de sus economías.

Esto abre un campo profesional interesante para explorar. Pero es lógico que quien no tiene demasiada experiencia sienta dudas y temores. ¿Qué debe hacer quien recién está comenzando a realizar fotos profesionales, si lo convocan para tomar las imágenes promocionales de un grupo artístico?

En primer lugar hay una regla de oro: algo básico para cualquier tipo de trabajo que se encare en este campo, y más allá del tipo de imágenes que se desee tomar: conocer el equipo y sus posibilidades técnicas, y lograr en cada toma la exposición correcta.

Ahora bien, para la fotografía promocional hay muchos factores a tener en cuenta que van más allá del equipo que se utilice. En este tipo de fotografías, el 80% del trabajo se realiza al mismo tiempo que transcurre la entrevista fotográfica.

Por eso señalaremos los puntos que más puedan ayudar a la organización de la sesión fotográfica, y a utilizar el tiempo en forma más efectiva para lograr mejores resultados.

Los tips para este tipo de imagen promocional son:

1- Conocer el trabajo de los artistas que se van fotografiar. Si resulta posible, es conveniente cubrir alguna de sus actuaciones antes del día de la toma, y hacerles tomas al tiempo que están haciendo sus trabajos. Luego, con ese material, se puede generar una reunión con los artistas para analizar e identificar juntos el estilo de imágenes que prefieren utilizar.

2- Escoger con cuidado las locaciones en donde se harán las fotografías. En base a las conclusiones sacadas luego de ese primer encuentro con los artistas y tras obtener de ellos algunas ideas, se pueden escoger los sitios donde realizar las tomas posteriores.
Generalmente, y según el tipo de disciplina artística a la que se dediquen, se puede pensar en bares, teatros, salas de ensayos o de conciertos, o el propio espacio de trabajo de quienes se van a retratar. También se pueden buscar sitios más osados como viejos galpones abandonados, etc.

3- Recorrer el sitio escogido, y tomar algunas fotografías previas.
Estas imágenes servirán para analizar los mejores horarios según el tipo de iluminación requerida, y los mejores ángulos que el sitio te ofrece. Hay que recordar que una vez en marcha la sesión fotográfica, no habrá tiempo para improvisaciones.

4- Mantener un estilo estético coherente entre el sitio elegido y los protagonistas de las fotografías a tomar. Si bien pueden ser pequeños detalles, las composiciones resultarán mucho más logradas si todo encaja dentro de una misma estética. Por ejemplo: una banda de rock se verá mucho mejor en un bar o un garage algo abandonado, quizá con algún objeto que remita al estilo de su música o al mensaje que desea transmitir, que en una sala teatral formal. Aunque ciertamente todo depende de la creatividad y el buen gusto que se utilice en el trabajo.

5- Preparar con anticipación una lista de las imágenes necesarias. Con las charlas y las imágenes tomadas previamente, se podrá elaborar una buena lista del tipo de fotografías que se desea lograr. Si bien el trabajo completo dará como resultado una mayor cantidad de imágenes de las que finalmente se van a utilizar (e incluso pueden surgir otras que no estaban pensadas), es una buena forma de organizar el tiempo en la sesión fotográfica, y darle un sentido ya establecido al trabajo..

6- Aprovechar el tiempo al máximo. En muchos casos el tiempo de trabajo es limitado (esto puede suceder por el lugar escogido para realizar las fotografías si es un sitio cedido, o por la incidencia de la luz si es un lugar al aire libre). Por lo tanto es imprescindible mantener un equilibrio entre la flexibilidad y el estricto seguimiento de la lista elaborada con anticipación.

7- Tener a mano un ayudante. Esto es fundamental en varios aspectos:
el aprovechamiento del tiempo, la coordinación de los retratados, los arreglos de último momento y sobre todo, el mejor manejo de las luces y otros elementos que se puedan necesitar a la hora de obtener mejores capturas.

8- Pos-procesado. En este tipo de fotografías muchas veces es adecuado el uso de un programa de edición de imágenes como el Photoshop, ya sea para crear un clima diferente con algunos ajustes y efectos, como para corregir algunos errores que en el momento de la sesión no pudieron evitarse. No todas las imágenes necesitan de estos procesos, pero es una herramienta que nunca hay que descartar.

9- Presentar las mejores capturas. Es natural que en una sesión completa, muchas tomas sean tan similares que prácticamente no haya diferencia entre una y otra. Pero el presentar un trabajo con una cantidad enorme de fotos solo llevará a la confusión y muchas veces a la indecisión a quienes deben escoger cuales fotos usar y cuales descartar. Al momento de llevar el trabajo a los retratados conviene escoger las 10 mejores fotografías, tratando que cada una de ellas muestre un aspecto diferente.

Siguiendo estos consejos, quienes están iniciándose en el negocio de la fotografía profesional y tengan cierta preferencia por la rama publicitaria o promocional, podrán desenvolverse con soltura.

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