Mientras gran parte de la gastronomía tradicional enfrenta costos crecientes y una competencia cada vez más intensa, algunas categorías todavía ofrecen oportunidades concretas de crecimiento. En ese escenario, Santa Mandioca se posiciona como una alternativa atractiva para quienes buscan invertir en franquicias gastronómicas con una propuesta diferencial y una operación eficiente.
La marca encontró su lugar en un segmento que continúa expandiéndose y que aún cuenta con pocos jugadores profesionalizados: los alimentos sin gluten. A diferencia de cafeterías, hamburgueserías o heladerías, que compiten en mercados saturados, Santa Mandioca desarrolló una propuesta enfocada en una necesidad creciente y en consumidores altamente fieles.
Su concepto nació con una premisa simple: elaborar productos a base de harina de mandioca que sean elegidos por su sabor y no únicamente por restricciones alimentarias. Actualmente, cerca de la mitad de sus clientes son personas celíacas o con necesidades específicas. La otra mitad podría consumir productos tradicionales, pero elige la marca por preferencia.
Los chipás son uno de los principales motores de atracción. A partir de esa base, la empresa desarrolló una oferta de más de 40 productos sin gluten para desayuno, almuerzo y merienda. El menú incluye tartas, tostados, panificados y sándwiches que amplían las ocasiones de consumo.
Para los inversores, el diferencial también está en el modelo operativo. Los productos llegan congelados desde una planta especializada y cada punto de venta se concentra en la terminación, exhibición y comercialización. Esto permite una gestión simple, estandarizada y fácil de controlar.
La cadena requiere apenas un empleado por turno, presenta bajos costos fijos y puede operar desde el primer día con procesos definidos. Además, cuenta con logística propia y ofrece flete sin costo en todo el AMBA, optimizando el abastecimiento de cada unidad.
La propuesta contempla formatos flexibles. Puede instalarse en stands desde 10 m² o en locales desde 30 m², ampliando las posibilidades de ubicación y reduciendo las barreras de ingreso para nuevos franquiciados.
Santa Mandioca ya validó su modelo en distintos formatos y ubicaciones. Actualmente opera tres locales propios y una franquicia en Belgrano, además de contar con presencia en San Isidro y Tortugas Open Mall. Esto demuestra que se trata de un concepto probado y adaptable a diferentes públicos.
La inversión inicial parte desde los US$ 31.000 y está respaldada por activos recuperables. Los números del negocio refuerzan el atractivo de la propuesta: la facturación promedio alcanza los ARS 24 millones mensuales por local, mientras que la utilidad neta ronda los ARS 5,5 millones, equivalente a un margen del 23%.
Gracias a esa combinación de ingresos, eficiencia operativa y costos controlados, el plazo promedio de recupero de la inversión se ubica en torno a los 18 meses, un indicador destacado dentro del mercado de franquicias gastronómicas.
El crecimiento del segmento acompaña esta evolución. La celiaquía sigue siendo un motor importante, pero ya no es el único. Cada vez más consumidores modifican su alimentación por diagnósticos vinculados a sensibilidad al gluten, colon irritable, SIBO y otras afecciones digestivas. También crece el interés de quienes buscan opciones diferentes o percibidas como más saludables.
“Santa Mandioca combina tres atributos muy valorados por los inversores actuales: una categoría con fuerte potencial de crecimiento, una operación simple y un público extremadamente fidelizado. Además, logró algo poco habitual dentro del segmento sin gluten: atraer consumidores que eligen la marca por gusto y no solamente por necesidad. Esa capacidad de ampliar el mercado objetivo le otorga una ventaja competitiva muy importante frente a otras propuestas gastronómicas”, afirma Pablo Cappa, Director Comercial de Lepus Consultora en Franquicias.
En un contexto donde muchos formatos gastronómicos buscan diferenciarse, Santa Mandioca avanza en una categoría que todavía ofrece espacio para nuevos operadores y oportunidades de expansión.








