Inicio Salud y Belleza Latidos Virtuales

Latidos Virtuales

Diseñadores utilizaron computadoras para construir máquinas elaboradas durante años ¿Ahora también para modelar corazones humanos? Dassault Systèmes lleva la delantera.

El doctor Julius Guccione (50), investigador cardíaco de la Universidad de California, quedó fascinado la primera vez que vio una imagen virtual de un corazón latiendo. Ya venía utilizando modelos matemáticos para investigar el corazón a lo largo de toda su carrera, pero entonces Dassault Systèmes, una compañía francesa de software de diseño y simulación, creó una imagen completa 3D de los impulsos eléctricos y las contracciones que permiten que el corazón funcione.

“Esto es algo que los médicos intentan desde antes del siglo XX”, dice entusiasmado. La construcción de un corazón que late en 3D da a los médicos la esperanza de algún día poder diagnosticar y tratar en función de las fuerzas únicas que operan en cada caso, e incluso hasta ensayar una cirugía de corazón abierto antes de abrir el pecho del paciente.

“En el corazón no hay solo tejido: también hay corriente eléctrica. Yo lo comparo con una máquina”, dice Bernard Charlès, CEO de Dassault Systèmes, empresa que crea maquetas digitales de máquinas como aviones y autos desde hace más de 30 años. Con ingresos de US$ 2.800 millones y 11.000 empleados en todo el mundo, es líder en el mercado de software de gestión del ciclo de vida de los productos (PLM) -de US$ 16.000 millones-, que utilizan los ingenieros de empresas como Boeing y Gap para administrar el desarrollo de todo tipo de productos para ahorrar tiempo y dinero.

Como sugiere el proyecto Living Heart, Charlès, de 56 años, está conduciendo la empresa hacia nuevas direcciones como parte de un plan para duplicar los ingresos en cinco años. En lugar de solo comercializar software para diseñadores y fabricantes, Dassault Systèmes quiere ser una “empresa de experiencias 3D” cuya tecnología de simulación se pueda aplicar a prácticamente cualquier cosa.

El año pasado combinó sus nueve marcas de software, entre ellas Catia, Simulia y Enovia, en una misma herramienta llamada 3D Experience Platform, que los clientes pueden usar para modelar y simular no solo la manera en que un producto será diseñado y manufacturado, sino también cómo será comprado, percibido y utilizado. El ejemplo favorito de Charlès: una mujer sale del mercado con las manos llenas de bolsas y, al llegar a su camioneta Ford, pasa una pierna por debajo del paragolpes para abrir el baúl automáticamente. El software de Catia ayudó a hacer realidad esa “experiencia”.

Dassault Systèmes ya se expandió más allá del diseño automovilístico y aeroespacial hasta cubrir un total de 12 sectores, entre ellos las ciencias de la vida, la arquitectura y la construcción, la energía y los bienes de consumo. Incluso algunos diseñadores de moda están utilizando las herramientas 3D de Dassault Systèmes para crear sus colecciones (aunque, según Charlès, no les gusta admitirlo).

“Si podés imaginarlo, podés simularlo”, afirma Steve Levine, director de Estrategia de Simulia, la división de Dassault Systèmes que lidera el proyecto Living Heart. Levine admite que es necesario contar con buenos datos para generar una simulación precisa. En el caso del proyecto Living Heart, Dassault Systèmes recopiló datos geométricos sobre las propiedades eléctricas y mecánicas del corazón y los reunió en una base de datos enorme.

El próximo paso: corazones 3D personalizados. La idea es que los médicos tomen el modelo de latido normal de Dassault Systèmes y lo modifiquen para reflejar el comportamiento de un corazón particular según lo detectado mediante resonancia magnética o ecocardiograma.

Hoy casi el 70 % de los ingresos de US$ 2.800 millones de Dassault Systèmes se deben a licencias de software y mantenimiento. Pero en la era del diseño virtual y la nube, “el mundo de la creación” cambia. “La innovación seguirá proviniendo de los grandes avances científicos, pero también de las tendencias sociales y la virtualización. Las fronteras de la industria se están expandiendo porque la naturaleza de la colaboración está cambiando”.