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Mujeres y jóvenes impulsan la venta de frizantes

La venta de los vinos frizantes -o gasificados- creció casi un 50 por ciento en los seis primeros meses del año, con respecto al primer semestre de 2006, y se transformó en el segmento que más aumentó dentro de la categoría vinos, según una auditoría del mercado de bebidas conocida este sábado.

Este alza ratifica la tendencia que se insinúa desde 2003, que parece sostenerse “por la incorporación de nuevos consumidores al mundo del vino, fundamentalmente mujeres y jóvenes, que buscan vinos más frescos y livianos”, sostuvo Guillermo Oliveto, de la consultora CCR, a cargo del trabajo al que tuvo acceso Télam.

Pese a que la investigación muestra una recuperación del volumen de ventas, facturación y precio del vino embotellado en general (3,7% en volumen, 18% en facturación y 13,8% en precio), el crecimiento del volumen de ventas de los frizantes, 46%, se ubica muy por encima del resto de la categoría.

Según la Ley Nacional de Vinos, los frizantes reciben el nombre de “vinos de aguja” y conservan una parte del gas carbónico procedente de la fermentación de azúcares propios o añadidos, que se desprende en forma de burbujas sin que llegue a producirse espuma.

Oliveto indicó que en los últimos años -en sintonía con la reactivación económica- cambiaron algunos hábitos y aparecieron nuevos consumidores, comportamiento de la demanda que fue acompañado por las principales bodegas del país que produjeron frizantes de calidad e innovaron en packaging e imagen.

A mediados de la década de los ’90, con el objetivo de buscar nuevos consumidores, la bodega Valentín Bianchi lanzó la marca New Age, a la que siguieron Suá, Frizze, Septiembre, O2 y Afrodita, entre otras.

“Este fenómeno no se da sólo en la Argentina, sino a nivel mundial, fundamentalmente a partir de la incorporación de consumidores nuevos que los vinos tradicionales no habían logrado seducir”, afirmó Rodrigo Valdez, enólogo de Valentín Bianchi.

Además de interpretar el gusto de las mujeres y jóvenes, no se necesita un gran “expertisse” o conocimiento para disfrutar este tipo de vinos y es una alternativa para situaciones de consumo no tradicionales como la previa de una salida o el “after office”, coinciden en el mercado.

“Son vinos frescos, livianos y amables, aptos para cualquier situación y cualquier paladar”, afirmó Rafael Squassini, de la bodega Dante Robino -creadora de Suá-, quien consideró que todavía queda mucho mercado por conquistar.

Por su parte, Alejandro Perrot, del Grupo Peñaflor -que elabora Frizze-destacó la penetración de los frizantes por su “capacidad de captar consumidores de otras bebidas alcohólicas” y resaltó su presencia en otros canales no tradicionales, como bares y boliches; además de fiestas particulares.

El estudio sirvió como herramienta de análisis para definir los principales ejes conceptuales de la campaña “Vino Argentino. Un buen vino”, que fue lanzada a principios de agosto y forma parte del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020.