Inicio Marketing Por qué las empresas quieren ahora outsiders para sus equipos de marketing

Por qué las empresas quieren ahora outsiders para sus equipos de marketing

Por qué las empresas quieren ahora outsiders para sus equipos de marketing

En vez de buscar a alguien que lleve muchos años en el sector, quieren a alguien que aporte una nueva visión


Uno de los tradicionales puntos clave cuando se buscaba un trabajo (desde un lado) y cuando se captaba talento (desde otro) estaba en analizar la trayectoria de los trabajadores. El contar con experiencia resultaba clave, especialmente cuando se intentaba llegar a puestos con cierto nivel de control. Alcanzar una posición más o menos senior dentro de la organización de una empresa sin contar antes con una trayectoria en esa industria era algo que más bien parecía imposible. Las compañías necesitaban saber que ibas a saber qué estabas haciendo.

Pero, sorprendentemente, una nueva tendencia está cambiando las cosas, al menos en la construcción de los equipos de marketing. En lugar de buscar a alguien con muchos años en el sector y con un importante conocimiento de lo que se hace en esa industria, ahora las empresas están buscando perfiles un tanto diferentes.

Quieren outsiders, personal que llegue desde fuera y que, con eso, se posicione de un modo distinto. Quieren savia nueva, porque esperan que con ello logren ver las cosas de otra manera y posicionarse ante los consumidores de un modo completamente diferente.

Eso es lo que acaba de demostrar Marketing Week en un análisis de los últimos movimientos del mercado laboral en marketing. No es que las empresas contraten a profesionales sin experiencia para puestos clave, pero sí que están valorando que la experiencia llegue desde otras vías y que el trabajador, por muy experto que sea, sea un outsider dentro de la industria para la que va a trabajar.

Lo hacen por varias razones. En primer lugar, está el que este trabajador pensará de una manera completamente diferente y aportará una nueva manera de ser creativo. En segundo lugar, el propio mercado hace que el movimiento tenga cada vez más lógica.

En la industria, sea cual sea la industria en cuestión que se esté analizando, las barreras y los límites son cada vez más difusos, como también los elementos que los separan de otros sectores y de otras áreas.

Al mismo tiempo, llegar al consumidor es cada vez más complicado. Cada vez hay más canales y más plataformas y cada vez más hay que competir con más mensajes y con más ruido de marca. Mientras, los consumidores buscan experiencias y que las marcas y empresas les ofrezcan cosas más sofisticadas.

Por qué fichar a alguien de otra industria
Esto hace que el universo en el que las marcas tienen que moverse sea más complejo que nunca y también que lo que se aprende en un sector pueda servir para comprender qué se puede hacer en otro.

Como explican en al análisis de Marketing Week, traer a profesionales de otros sectores puede ayudar a transmitir mejores prácticas de una industria a otra y también a romper con la inercia de lo que se está haciendo. Puede ser la clave que haga que, dentro de su industria, una empresa se diferencie de sus competidores. Y, al fin y al cabo, el marketing es en esencia marketing sin que importe en que entorno se esté aplicando.

“Simplemente abre tus ojos a maneras diferentes de hacer las cosas”, como explica al medio británico una marketera que pasó de una industria a otra.

Por tanto, el marketero carece de los conocimientos y del peso de ser una voz experta en el terreno en el que tendrá que aplicarse ahora, pero aporta su capacidad de ver las cosas de un modo completamente diferente y de llegar a ellas de una manera que no es la habitual en ese mercado.

Por qué pasarse a otro sector
Para los marketeros, además, el movimiento de un sector a otro y el cambio pueden servir para romper con algunos de los problemas a los que se enfrenta la industria del marketing a nivel recursos humanos.

Los trabajadores de marketing suelen estar frustrados en sus trabajos y lo están por muchas y muy variadas razones. Una de ellas es la sensación de estancamiento, de que han llegado ya a lo que pueden hacer y que no pueden ir mucho más allá. El cambio hace se empiecen cosas nuevas, que se entre en culturas corporativas diferentes y que se hagan cosas diferentes.

Fuente: Puro Marketing