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¿Qué tipo de emprendedora eres tú?

Cada emprendedora tiene un objetivo personal para su negocio que tiene que ver con el estilo de vida que quiere llevar.

Antes de todo, necesitas saber cual es este objetivo, por no caer en la trampa de crear un negocio haciendo referencia a las expectativas de otros, o creando algo que no tiene nada que ver contigo y con tus pasiones.

El error de muchas emprendedoras es que piensan que tienen que renunciar a algo de importante de si mismas para ser exitosas en los negocios.

Hay varias formas de entender los negocios y crear formas distintas de vivir a través de ellos; aquí señalo tres tipos diferentes de emprendedoras con sus miedos y sus creencias. ¿Cuáles eres tú?:

La emperadora o creadora de grandes negocios (imperios)

Pensar en grande es lo tuyo y siempre te has destacado, incluso de niña, por tu Leadership incuestionable; tu idea es arrasar con tu negocio y llegar a conseguir lo que siempre quisiste, un verdadero imperio en el cual ser una poderosa emperadora.

Al mismo tiempo que sueñas ser una poderosa empresaria, tienes miedo de tener que sacrificar mucho para conseguir tu reino: familia, hobbies, amigos, etc…

Tu dilema surge cuando te sientes presionada a elegir entre una cosa y la otra, y no sabes qué hacer.

Lo que te aconsejo es dirigirte a una poderosa mentora que te ayude e ilumine con su experiencia a canalizar tu energía hacia a donde quieres ir (de hecho, tu destino final lo tienes clarísimo), dejando atrás sentimientos de culpabilidad que te hacen sentir pequeña.

La buscadora de un estilo de vida con calidad

Si tu eres una de aquellas emprendedoras que valoran sumamente estar con los suyos y compartir tiempo con los hijos, incluso has dejado tu trabajo por cuenta ajena para poder tener más tiempo y dedicarte a la familia, entonces para ti, empezar un negocio significa empezar a tener otro concepto de vivir, generar un estilo de vida más pausado y de calidad.

La trampa en tu caso, será pensar que un trabajo por tu cuenta y que sea un trabajo part-time no puede ser muy rentable, y que los ingresos servirán para ayudar/apoyar los gastos familiares.

Pensar en pequeño no ayuda a generar negocios ni oportunidades. Lo tuyo es una eficaz gestión del tiempo y un modelo de negocio que te permita más libertad sin renunciar a la rentabilidad.

Muchas mujeres con niños pequeños han empezado un negocio a través de Internet, y esto les ha permitido no solamente desarrollar un estilo de vida más tranquilo, sino también generar unos ingresos más que satisfactorios.

Lo que se llama network marketing (mercadeo a través de la red) es una oportunidad que podrías explorar.

La que quiere cambiar el mundo (especialmente dirigido a coaches, terapeutas y profesionales del mundo del desarrollo personal/profesional)

Servir a una misión más grande que tu misma empuja tu pasión y compromiso. En este caso el dinero no es lo importante para ti, no empezaste por ello, sino porque valores más grandes alientan tu pasión.

Vives con la convicción interna de que el dinero no es importante para crear, expandir tu negocio, o incluso para atraer tus clientes y, en tu corazón, estás convencida que los clientes aparecerán por si solos (esta es la trampa de muchos coaches y terapeutas).

Tu mensaje es “no estoy en este negocio para ganar dinero, lo hago por….” Esta clase de pensamiento es lo que te impedirá producir aquellos cambios en el mundo que con tanta pasión y fervor pretendes crear.

Si quieres tener la oportunidad que cambiar el mundo, ¡procura tener el dinero suficiente para pagarte las facturas!

Mi consejo es que acudas a lugares donde hay emprendedores, empresarios y personas de negocios para que te expliquen cómo han desarrollado su negocio, para que compartan sus experiencias contigo. Quedarás impresionada con lo que puedes aprender acerca del dinero, y su influencia te abrirá la mente a nuevas perspectivas. Salvar el mundo empieza por salvarse a uno mismo (de la miseria)

No quiero ser muy dura con esta ultima tipología de emprendedoras, sin embargo durante un tiempo estuve “nidificando” en este lugar, hasta que me puse en contacto con un mundo diferente que cambió para siempre mi perspectiva de entender mi misión. Me sirvió mucho, y si estoy aquí ahora escribiéndote este artículo en este blog es sólo porque mis creencias han dado un giro de 180 grados, teniendo la santa paciencia de escuchar y tomar como modelos a personas tan diferentes de mí.

Te invito a enviarme tus comentarios y a señalarme otras tipologías de emprendedoras que conoces o en las cuales te identifica mejor.

Y tu ¿Qué clase de emprendedora eres?.