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Tardes otoñales y sabores campestres

El campo sembrado guía al viajero por la ruta 31 hasta el paraje rural La Invencible, a 17 kilómetros de Salto, en la provincia de Buenos Aires. El caserío rodea dos calles principales, ubicadas en forma de T. La única asfaltada, de dos cuadras, alberga la capilla, el restaurante de campo Don Pascual y la panadería Villamitjana. Enfrente, la vieja estación del ferrocarril da cuenta de un pasado en el que era posible subirse a un tren y llegar a la ciudad de Buenos Aires en pocas horas.

Nada falta en esta postal campestre, que incluye chiqueros en prolijas hileras, invernaderos, huertas, criaderos de pollos, vacas pastando, caballos y ovejas. También tienen su lugar los molinos, estanques de agua, bebederos, casas de galerías amplias y parques repletos de flores.

A una cuadra del cruce de las avenidas principales, el Centro de Recreación y Deportes invita a entregarse al ritual del asado o del mate bajo la sombra de la arboleda que guarece mesas y parrillas, cerca de las canchas de fútbol y de vóley. Enfrentada, el área de juegos infantiles completa el kit para disfrutar en familia de un día de campo.

Pintado de rosa intenso, el restaurante Don Pascual se levanta en una antigua casa reciclada, de pisos de madera, techos altos y grandes ventanales. Una galería cubierta y el aroma de las delicias cocidas en horno de barro reciben a los comensales.

De entrada, la dueña y cocinera, Susana Cantelmi, propone vitel toné, jamón crudo, quesos y empanadas de carne bien jugosas. Un rato después sirve los platos calientes: ravioles de ricota y verdura o sorrentinos de jamón, ricota y nuez. Otra pausa, y se viene el vacío con papas crocantes, todo cocido en horno de barro. De postre, flan casero, helado o ensalada de frutas.

Antes o después de comer, la casa dispone de un par de caballos para que los comensales puedan dar un paseo. Otra opción es pasear en carricoche.

El almacén y despacho de pan Villamitjana se conserva desde 1920. Motivados por la hospitalidad de sus dueños, los visitantes tienen la posibilidad de ser guiados por las instalaciones, apreciar obsoletas máquinas para panificar y un horno a leña de 10 metros cuadrados, entre palas de madera de 12 metros de largo.

Quienes deciden estirar la sobremesa y disfrutar al máximo de la excursión al campo, pueden pernoctar en Salto. La Invencible es atravesada por el río que le da su nombre y cuenta con un balneario, ideal para nadar y tomar sol en los meses de calor, así como para pescar, practicar deportes al aire libre y caminar siguiendo el recorrido del cauce en estos días de otoño. Es decir, una opción para todo el año.

Más información: www.lainvencible.com.ar