Inicio Bon Vivir Turismo Calidez y buen gusto en tierras de La Plegaria

Calidez y buen gusto en tierras de La Plegaria

Ya hace tres años que la estancia La Plegaria, en Chascomús, 130 km hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, abrió sus puertas al turismo.

Estos años sirvieron para que los anfitriones, Raúl y Laura Fontella Vázquez, perfeccionaran cada uno de los platos que preparan junto con Norma González, construyeran un salón vidriado cerca del quincho con una salamandra para pasar el invierno, pronto dispondrá de una televisión y pool, y renovaran las flores del pequeño santuario de la Virgen de San Nicolás, a quien la dueña de casa venera, entre miles de tareas que requiere el cuidado amoroso de un campo.

El quincho, la enorme pileta de 12 metros y el resto de las instalaciones, un nuevo monturero, una matera, el galpón de los carros, las casas de los empleados, se encuentran dispuestos en 5 ha de parque que, de tan cuidado por Marcelo, parece un jardín de la revista Living.

La prolijidad de Laura también se refleja en la casa, donde los cinco cuartos con baño privado y nombres de árboles relucen de tan limpios, con colchas y cortinas haciendo juego y el hogar encendido. La casona, una especie de hotel boutique de campo, decorada con muy buen gusto y dedicación, cuenta también con un desayunador y un amplio living con chimenea, televisión y juegos de mesa dispuestos para disfrutar en los días de lluvia.

Para la comida de la noche, la mesa se viste con mantel de hilo y copas, y muchas veces hasta los huéspedes se arreglan un poco y la comparten con los dueños de casa. “Para mí -aclara Raúl-, son mis invitados. Si no, me resultaría difícil recibirlos.”

Con sus manos y secundado por Marcos, él prepara las empanadas bien jugosas, hierve el matambre previamente y lo corta a cuchillo; las comidas al horno de barro, o en la cocina económica; el asado que siempre es de leña. Las ensaladas, con vegetales de la huerta de invierno y el vivero que Laura cuida como a sus hijos, se sirven en una mesa aparte.

“Hace 22 años compramos 30 ha y la casa que posteriormente fue ampliada. Hoy tenemos un campo de 1200 ha en producción, con un rodeo de 2000 cabezas, un campo de cría de ganado, más algo de agricultura. Hacemos inseminación artificial y algo de feed lot “, informó Raúl.
El veterinario, en casa

Una novedad de La Plegaria consiste en la posibilidad de realizar una visita temática con la presencia del veterinario Miguel Armendáriz, con más de 25 años en el ruedo.

Con él se puede salir a recorrer el campo en 4 x 4, o en alguno de los 50 caballos, según la disposición de los huéspedes, y así aprender, por ejemplo, que en este campo los toros se mezclan con las madres desde octubre hasta fin de año, y que las pariciones se dan principalmente en agosto. “En este momento tenemos 1100 madres preñadas y hay días en que nacen 800 terneritos”, informó.

A lo lejos se veía el ligero trote de un ternero recién nacido. “Los problemas en las pariciones surgen, en general, sólo en las primerizas. Entonces las acercamos a la manga y las ayudamos un poco. Pero ni tanto tampoco: en 20 años en este campo sólo tuvimos 3 cesáreas”, contó.

Los huéspedes pueden requerir visitas más técnicas en La Plegaria o en campos vecinos para ver maquinaria en funcionamiento y temas más ligados con la agricultura, así como presenciar remates de hacienda o algún trabajo de la manga en particular. Se trata, la mayoría de las veces, de grupos de productores, ingenieros agrónomos, extranjeros, estudiantes o gente ligada profesionalmente con el campo.

Cuando simplemente se trata de pasear y aprender, Fernando acompaña a los improvisados jinetes; ojo, que acá nadie se sube al caballo sin conocimientos previos. Habla sobre la diversidad de aves acuáticas o de los montes, las tareas con el ganado, los caballos…

A la hora del té esperan en la mesa la pasta frola o la torta de manzana húmeda, y los cuidados de Norma y Laura.

En el libro de visitas, los huéspedes agradecen la esmerada atención de los dueños de casa. Verdaderos anfitriones, ellos se alternan para que nadie se vaya sin ser atendido como se merece. Lo que se dice hospitalidad campera para brindar un turismo rural cada vez más profesional.

Datos útiles

Cómo llegar
Tomar la Autopista Buenos Aires-La Plata y luego la Autovía 2 en dirección a Mar del Plata hasta el km 127,5. Doblar a la izquierda por un camino de tierra por 3 km. No se aceptan menores de 18 años, salvo bebes que no caminen.

Tarifas e informes
Día de campo, $ 170 por persona, con todo incluido. Visita técnica, $ 280 por persona. Informes: 1551824017, 4371-2385, www.estancia-laplegaria.com.ar


Fuente: La Nación

Algunos Servicios recomendados por Todo en un click



¿Todavía tu emprendimiento no es parte de nuestra Guía Click? ¿Que estás esperando?