Inicio Bon Vivir Vinos y Bodegas El corcho mantiene la popularidad, pero los cierres alternativos ganan terreno

El corcho mantiene la popularidad, pero los cierres alternativos ganan terreno

Bodegas individuales están usando un porfolio cada vez más amplio de cierres, sin embargo, el corcho natural sigue siendo el más popular y más usado, acorde a los resultados de la Encuesta Mensual sobre Cierres 2007 de Wine Business. Pese a que el corcho natural sigue siendo el cierre que más se usa (80% de las bodegas que respondieron utilizan el corcho para parte de sus botellas de 750 ml) las alternativas están vigentes. El precio por botella en los que las bodegas usan cierres alternativos continúa subiendo, dice el informe. Los tapones alternativos se utilizan significativamente en vinos ubicados en segmentos de precio que van de los u$s 25 hacia delante. Esto se debe, en parte, a la introducción de cierres alternativos que se desarrollaron para este segmento como Vino-Seal de Alcoa (tapón de vidrio). El uso de tapas a rosca ha sido impulsado por la impresión de muchos enólogos de que la opinión de los consumidores es favorable.

Percepciones
Se les pidió a los encuestados –principalmente enólogos- tasar cada tipo de cierre en términos de precio, performance, consumidor, aceptación y facilidad para destapar. Los encuestados también tuvieron que dar su opinión general de los diferentes tipos de cierres.

Valor o precio
En general, los enólogos piensan que ningún cierre es líder en precio. Esta paridad de precios representa una ganancia para el corcho natural por una cuestión de valor. Al separar las respuestas por el tamaño de la empresa, la investigación indicó que la propagación de opiniones sobre precios fue mucho más grande entre bodegas medianas y grandes. Encuestados de bodegas medianas ponderaron el precio de la tapa a rosca, en tanto los winemakers de grandes industrias ponderaron más por precio los tapones sintéticos. El corcho natural quedó por debajo en este punto.

En Argentina el valor de corchos de buena calidad por millar se posiciona en torno a los 250 euros, un valor muy superior al promedio de u$s 68 que cuesta el millar de tapones sintéticos. Alejandro Martínez, vocero de Amorim, la firma que más corchos comercializa en Argentina, aseguró que el impacto de la suba del euro no ha sido significativo. “El corcho no se estanca, sigue creciendo, no podemos hacer un análisis de qué pasa con el precio, pero no hubo ninguna bodega, al menos entre nuestros clientes, que dejó de comprar corcho porque el euro aumentó”

Performance en la línea de fraccionamiento
Los ratings de la performance en línea de fraccionamiento de los corchos naturales, corchos técnicos y tapas sintéticas siguen en los mismos niveles que en años anteriores. El corcho natural sigue recibiendo los ratings más altos en esta categoría en la encuesta de WB. Para las tapa a rosca han ido creciendo constantemente al punto que, por primera vez, fueron mejor rankeadas que los corchos técnicos y los tapones sintéticos. En la industria local la tapa a rosca tiene un contra importante en lo que a línea de fraccionamiento se refiere, y no es por su performance, sino por el módulo adicional para “screw cap” que se necesita adicionar a la maquinaria, y tiene valore superiores a los 30 mil euros.

Protegiendo el vino
En términos de protección del producto, los encuestados colocaron un poco más alto al corcho natural que años anteriores. Los corchos técnicos y tapa a rosca recibieron los mismos puntajes de encuestas previas. El rating consistente de la tapa a rosca es parejo con el corcho, y parece implicar que a pesar del interés general en las investigaciones concernientes a la reducción de aromas bajo la tapa a rosca, la mayoría de los enólogos no ve esto como un problema.

“Los cierres sintéticos generalmente se usan para vinos que son hechos y consumidos en un marco de tiempo que va de are 12 a 18 meses. Dado este uso no sorprende que los encuestados tendieran a tasar los sintéticos más bajo que otros cierres para los vinos de guarda”, señala el informe.

“Las encuestas sobre performance de producto con los cierres sintéticos han declinado sostenidamente en los últimos años, aún con las mejoras que se han hecho en estos productos en la última década”.

Napoleón Weissbein, de Tapi Cork, la mayor comercializadora de tapones sintéticos en Argentina, no está de acuerdo en que el vino envejezca más debido al material de este cierre. “El tapón sintético lo usan más en vinos jóvenes, porque primero decían que servía sólo para vinos de un año, pero a medida que se le van haciendo pruebas los enólogos ven que se pueden utilizar para vinos de vida más prolongada. De todas formas, el vino de guarda tiene una porción muy pequeña de mercado, nosotros preferimos los vinos de alta rotación, el producto está diseñado para eso”.

Aceptación de los consumidores
Cuando se les pidió los encuestados que midieran los cierres en términos de “aceptación de los consumidores”, éstos posicionaron a los tapones de alcornoque en el lugar más alto. El resultado fue casi el mismo de las anteriores encuestas y consistentes con investigaciones recientes sobre consumo. En esta línea el vicepresidente de Tragon Jane Robichaud notó que “el mercado norteamericano es muy diferente de otros. En U.K. y Australia, la aceptación de tapa a rosca y sintéticos es más grande, mientras que en Francia y EEUU el corcho natural es la primera opción”

Wine Business señaló además que “los enólogos piensan que los consumidores están incrementando su aceptación de tapa a rosca”. Es justamente en la parte de la encuesta donde se habla de facilidad de manipulación donde la tapa a rosca obtuvo el primer lugar. Ratings de “Facilidad para ser removido” para los corchos – naturales y técnicos – estuvieron en línea con encuestas previas, pese a que los encuestados de este año rankearon a ambos un poco más alto. Los cierres sintéticos recibieron los ratings más bajos en este punto, lo cual no es sorprendente. En los últimos años los encuestados han sopesado los cierres sintéticos en forma negativa en cuanto a facilidad para abrir y cerrar la botella.

La facilidad para remover la tapa a rosca ha impulsado a algunas bodegas a utilizarla en el mercado interno, para probar la aceptación de los consumidores. Entre éstos exploradores se cuentan La Agrícola con un Chardonnay, Finca El Portillo y Chandon.

En cuanto al “easy of removal” los laboratorios que hacen corchos sintéticos reconocen que el mismo es más difícil de destapar, y volverlo a poner en la botella. “Pero es la única forma de encontrar uniformidad en calidad”, argumentan.

Resultados generales
Como uno podría esperarlo, los ratings generales sobre los cierres siguen los ratings individuales. Cuando estos resultados son considerados en relación a encuestas previas, encontramos que los ratings generales para los corchos se incrementaron significativamente desde la última vez. Al mismo tiempo, los ratings generales para los corchos técnicos permanecieron estables desde 2004, mientras que la percepción positiva sobre la tapa a rosca subió un poco. Cuando se separan las respuestas por el tamaño de la bodega, se ve que las bodegas grandes aprecian más los corchos sintéticos y la tapa a rosca, que las bodegas chicas o medianas, que prefieren mucho más el corcho natural.

Usos
En Estados Unidos los corchos naturales siguen siendo los más usados. Ocho de 10 encuestados respondió que usa corcho natural por, al menos, una porción de sus botellas de 750ml. Un tercio de los encuestados usa corcho técnico y un cuarto tapón sintético o tapa a rosca. La data indica que las bodegas están usando un tipo particular de cierre pero no el volumen total de producción de vino. Los porcentajes totalizan más de 100% porque muchas bodegas usan múltiples tipos de cierres.
La encuesta 2007 fue la primera estadísticamente significativa en cuanto al uso de nuevos tipos de cierres. En la encuesta de cierres 2006, la tapa a rosca alcanzó casi paridad con otros cierres alternativos, con un cuarto de los encuestados señalando que la utilizaba en botellas de 750ml. El aumento en el número de encuestados que usan tapa a rosca se incrementó 5% en 2004 a 25 % en 2007.

Bodegas medianas y grandes son más propensas a usar tapas distintas que las chicas. De los cierres alternativos, las bodegas medianas favorecen los corchos técnicos favor o la tapa a rosca. Las bodegas grandes usan casi todos los tipos de cierre. Hay una moda que se desarrolla desde los últimos años, las bodegas grandes están más acostumbradas a usar tapones sintéticos y tapa a rosca, casi como corcho sintético o natural.

Distribución
“Menos de la mitad de los vinos blancos son embotellados con corchos naturales, y la proporción para los otros tipos de cierres se distribuye de forma similar. Los corchos técnicos se usan un poco más que los cierres sintéticos y la tapa a rosca” dice el informe de Wine Business. “La proporción difiere en cuanto al tamaño de la bodega Las bodegas grandes tienden a usar tapón técnico, pero tienden más a utilizar tapón sintético o corcho natural. Los encuestados de bodegas grandes estimaron que el uso de tapa a rosca alcanza el 12 % de la producción de vino blanco. Los encuestados de bodegas medianas usan más la tapa a rosca para los vinos blancos, que en general usan más el corcho natural que los sintéticos en vinos blancos”.

En el caso de los tinto los usos están más ligados al tamaño de la bodega: pequeñas y medianas usan mayormente el corcho natural, las grandes corcho natural, corcho técnico y tapón sintético en proporciones iguales.

Las bodegas grandes usan más tapones alternativos tanto en vinos blancos como tintos. Tal vez sea porque en Argentina son las grandes las mayores comercializadoras y elaboradoras, el tapón sintético sigue mostrando un crecimiento sostenido. “El tapón sintético en los últimos años creció más del 20%, por diferentes razones. Al estar fabricados con unos polímeros de ingeniería, que fueron desarrollados específicamente para cuidar el vino, no tienen un margen de error muy grande”, puntualizó Weissbein de Tapi Cork. “Las bodegas grandes utilizan una gran variedad de cierres, porque sus clientes se los piden. Además muchos enólogos nos han dicho que los sintéticos les resuelven el problema de los hongos”, aseguró.

Perspectivas
Alejandro Martínez, de Amorim, asegura que el corcho de alcornoque seguirá siendo líder en Argentina por muchos años más. “Todo lo que empezó en Europa a Argentina terminó llegando mucho más tarde. En Europa el tapón sintético ya está en decadencia, la gente que antes optaba y era fanática del sintético, hoy se da cuenta que ese cierre no sirve, por una cuestión ecológica, en primer lugar es un derivado del petróleo. El espacio que pierde el sintético lo ocupa la tapa a rosca. En Argentina el tapón sintético está estancado”.

Manuel Montilla de Blue Sky, pronostica que la demanda de uno y otro tipo de cierre seguirá manejada por el mercado externo, aunque en el mercado interno, coincide con Martínez en que la tapa a rosca seguirá ganando terreno. Un problema para este tipo de cierre en Argentina, además de la percepción del consumidor, al que aún le parece muy extraño beber un vino que se destapa exactamente igual que una gaseosa, es la botella. Para “screw cap” se utiliza una botella con boca especial. Como existen varios tipos de tapa a rosca, y de tapones, se necesitan varios moldes. “En Argentina el tema son los moldes de las botellas, y manejar la moldería es un problema debido a que los moldes son extremadamente caros, y si la producción es pequeña, la cristalería directamente no toma el pedido”, explica Manuel Montilla, de Blue Sky.


Fuente: Area de vino
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