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La cirugía de párpados, hoy sin cicatrices

Hasta hoy, la técnica habitual de corrección de las “bolsas” en los párpados (bolsas palpebrales) y el rejuvenecimiento de la mirada, apuntaba normalmente a extraer una parte de la piel del párpado para retensar el resto. Pero los resultados hasta ahora nunca habían sido del todo satisfactorios, pues lo que envejece es la unidad completa del párpado y el área de rostro circundante.

Hoy, gracias a la combinación de las más modernas técnicas quirúrgicas y a la incorporación de Firexel, nueva tecnología láser de CO2, la metodología está cambiando. Los tratamientos combinados permiten hoy lo que parecía imposible: resultados perfectos, respetando la anatomía natural y prácticamente sin efectos adversos. Además con una ventaja extraordinaria para el ritmo de vida actual, la actividad y el trabajo: ya no se requiere un período postoperatorio largo y molesto.

La técnica presentada por el Dr. Ricardo Hoogstra consiste en extirpar las bolsas de los párpados por vía transconjuntival a través de pequeñas incisiones con láser que no se suturan, y luego el exceso de piel, las arrugas y las manchas se tratan con láseres de última generación. Consultado por el proceso Firexel explica el Dr. Hoogstra: “Este sistema, al igual que otras tecnologías láser de CO2, produce un calentamiento profundo de la dermis, sin afectar a los tejidos aledaños. Este proceso estimula la producción natural de colágeno y genera un efecto tensor en la piel.” “Hasta ahora, los láseres de CO2 producían un calentamiento superficial, por lo que en las primeras sesiones las pacientes sabían que el tratamiento podía producirles costras en el corto plazo… Por este motivo cuando por primera vez recibieron el tratamiento con Firexel algunas pacientes volvieron deprimidas creyendo que el tratamiento no les había hecho efecto”. Señala Hoogstra: “Esto no es así, el secreto, está en la alta penetración del láser del sistema Firexel, que genera una relajación térmica que disminuye el daño térmico residual y con ello las cicatrices, hematomas o eritemas”.

El equipamiento cuenta además con un sistema analizador de la humedad de la piel, que disminuye automáticamente la intensidad del haz cuando se trata de una piel muy seca y la aumenta en pacientes con piel más húmeda.

Ojos bien cerrados
Sin embargo para el Dr. Hoogstra, la ausencia de cicatrices temporarias no sería el mayor de los beneficios de la técnica que esta tecnología le permite aplicar: “El mayor beneficio –asegura– es que se puede realizar la operación sin cortes, y por lo tanto sin daño anatómico del músculo del párpado”. Las técnicas tradicionales de arreglo de párpados incluyen la sección del músculo palpebral, cuya forma en anillo posibilita su función de mantener bien cerrado el ojo.

Por eso un gran problema de las cirugías palpebrales es la relajación del párpado inferior producida por ese corte. De esa manera, la piel no soporta la tracción de la gravedad, el párpado no cierra perfectamente y suele dejar visible –la parte blanca del ojo– en el área inferior, en un efecto que se conoce como “esclera show”.

Pero la técnica más moderna y que da mejores resultados, según lo describe el Dr. Hoogstra, consiste en hacer sólo una mínima incisión en la comisura del párpado para extraer el tejido fláccido de la “bolsa”, sin dañar el músculo, y luego, sin sutura, tratar con Firexel toda el área para darle nueva tensión a los tejidos, lo que hará que la piel se vea más joven y lozana.

Al ser una intervención mínimamente invasiva y totalmente ambulatoria, permite reincorporarse de inmediato a las actividades habituales.

El párpado superior
El tratamiento se puede completar con la corrección del párpado superior por vía endoscópica, una modalidad propuesta por el Dr. Hoogstra para evitar, además, el descenso de las cejas consecuencia directa cuando se quita piel del párpado: “Las cejas altas son un detalle más que importante en la belleza del rostro femenino, al revés de lo que sucede con las del varón, cuya belleza está asociada a cejas más cerca de los ojos –explica–; sin embargo las técnicas habituales de corrección del párpado superior consisten en extraer tejido, con lo que se consigue como efecto adverso el descenso de las cejas por tracción”.

Informó:

Dr. Ricardo Hoogstra. Cirujano plástico. Miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía plástica, de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, de la International Society of Aesthetic Plastic Surgeon, Pionero de rejuvenecimiento facial mínimamente invasivo, docente de la Facultad de Medicina de la UBA, Jefe de Cirugía Plástica del Hospital Penna. Pionero de la técnica Lipomodelación CERO invasiva. Director de la clínica que lleva su nombre.

Fabiana Bisignano – Cosmiatra – Clínica Hoogstra

http://www.drhoogstra.com.ar/