Inicio Empresas y Negocios Second Life y la web tridimensional, ¿cuál es el verdadero negocio?

Second Life y la web tridimensional, ¿cuál es el verdadero negocio?

Por: Manuel A. Alonso Coto

En los últimos tiempos, muchas empresas han invertido en publicidad en sitios como Second Life o similares.

Hasta el momento, estas inversiones (razonablemente baratas) no han obtenido grandes retornos.

Sin embargo, los indicadores tradicionales no recogen todos los potenciales beneficios de estas iniciativas.

El verdadero negocio de largo plazo quizá no sea el marketing digital sino la “navegación 3D” que, unida con las redes internas de las empresas, posiblemente configure el futuro de Internet.

Este retorno, si bien poco efectista, es el más importante en el largo plazo, si tenemos en cuenta lo que dice el profesor Nick Yee de Stanford: “la gente está encantada de realizar tareas tediosas en un entorno de juegos”.

Así, cuando se defina el estándar de la navegación 3D, los primeros en llegar habrán levantado barreras de entrada prácticamente insuperables por sus competidores.

Y este es el razonamiento que orienta a las compañías punteras del mundo tecnológico (como IBM, Sun o HP) a la hora de crear una intranet corporativa en 3D que permita a sus empleados trabajar a través de sus desarrollos privados en el metaverso (el mundo virtual donde cada persona real se encarna en un personaje llamado “avatar”).

En este marco, la iniciativa más llamativa es la de BP, que ha desarrollado un sistema de counseling por el que cualquier empleado puede (de forma anónima, si lo desea) reportar sus problemas a un consejero en una sala virtual.

Ahora bien, imaginemos la ventaja de las empresas cuyos empleados ya dominen perfectamente estas tecnologías cuando se conviertan en un estándar de mercado.

En efecto, ¿cuánto hubiéramos dado por que nuestros empleados hubiesen dominado Internet y el email desde antes de que su uso se generalizara?

Sin embargo, un gran interrogante de cara a este futuro es la probabilidad de que se generalicen estas tecnologías. ¿Hasta dónde llegará Second Life? ¿Conseguirá convertirse en un estándar?

Las cuestiones técnicas no parecen plantear mayores dificultades. La transmisión de voz ya funciona sin problemas en Second Life y pueden integrarse otros formatos multimedia.

Según una encuesta realizada a principios de 2008 entre los miembros del Institute of Electrical and Electronics Engineers estadounidense, en media década, los gráficos de las computadoras serán tan avanzados que ya no seremos capaces de distinguir si son reales o simulaciones.

Así, podrán crearse todo tipo de diseños tridimensionales para debatir sobre ellos desde las cuatro esquinas del mundo mientras el participante siente como si lo estuviera tocando.

Sin dudas, esto generalizará el uso y desarrollo de metaversos al estilo Second Life que se convertirán en la forma natural de acceder a información a través de Internet.

Aunque, más allá de las posibilidades técnicas, no es evidente que Second Life llegue a consolidarse como un estándar.

De hecho, los precedentes no lo favorecen: ya nadie se acuerda de las BBSs, precursoras de los actuales sitios de Internet.

Son muy raros los casos de tecnologías de punta que llegaron a estandarizarse en su primera versión comercial.

Así, si bien nadie duda de que la web 3D es el futuro, es probable que algún nuevo entrante aproveche todo el conocimiento de Linden Labs y triunfe.

Ahora bien, ¿será Google este nuevo ingresante?

Según rumores que circulan por los foros más techies de Internet, hacia 2016, Google Earth (o como se llame entonces) podría ser un mundo muy densamente poblado de avatares que consuman ávidamente la publicidad contextual tridimensionalizada que se les ofrezca en este presunto metaverso.

De acuerdo con el Wall Street Journal, ésa sería la idea que impulsaría la adquisición por 250 millones de dólares de Adscape Media, empresa especializada en desarrollar campañas publicitarias en videojuegos.

De concretarse, esta apuesta de largo plazo tendría un indudable retorno para Google. Imaginemos un avatar que pueda pasear, correr o volar por un Madrid milimétricamente reproducido de forma tridimensional, un avatar que pueda detenerse en determinados sitios y realizar transacciones, consumir servicios o recibir ofertas publicitarias. Las posibilidades son infinitas.

La pregunta es: ¿llegaremos a ver las cuentas de Gmail con la opción añadida de un avatar para moverse por Google Earth?

Si esto ocurre, es probable que se conviertan en el estándar válido para los negocios y Second Life vuelva a ser el mundo de fantasía que la comunidad de los elfos abandonó cuando las primeras grandes empresas empezaron a instalarse.

Mientras tanto, los chicos de Rosedale no sólo habrán hecho una fortuna. También habrán hecho historia.

En definitiva, con o sin Second Life, vayámonos acostumbrando a la navegación en 3D, que pronto impregnará todas las facetas de ocio y negocio en Internet…


Fuente: Materia Biz

Algunos Servicios recomendados por Todo en un click



¿Todavía tu emprendimiento no es parte de nuestra Guía Click? ¿Que estás esperando?