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Una laguna, un tren y muchos proyectos

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Una de las cosas que más les gustan a los viajeros es descubrir “nuevos” destinos. Algo difícil, claro, porque en el mundo no suelen surgir sitios de la nada, de un día para el otro. Pero sí ocurre que ciertos lugares de pronto se vuelven más “visibles” y, por lo tanto, “visitables” por distintas razones.

En el sur de Santa Fe, no lejos de Rosario, un puñado de pueblos y pequeñas ciudades quiere ser el próximo “nuevo” polo turístico de la provincia. Entienden que no van a competir con Mar del Plata, Bariloche ni El Calafate. Pero eso no los desanima y acaban de formar el Etufir, ente de promoción turística mixto, con participación pública y privada, con cabecera en la ciudad de Firmat, pero que incluye también a localidades como Melincué, Elortondo, Miguel Torres, Bombal, Bigand, Chabas y Alcorta, entre otros, en un radio de 50 kilómetros.

Con varios proyectos en carpeta, el emergente circuito turístico se traza entre dos realidades concretas: Firmat y Melincué, con la laguna del mismo nombre. Firmat es una ciudad de 20 mil habitantes, a unos 110 kilómetros de Rosario y 60 de Venado Tuerto y Casilda. En una de las zonas del país con mayor rinde por hectárea, es el hogar de Vassalli, empresa líder en maquinaria agrícola. De Firmat sale buena parte de las cosechadoras que recogen la soja del país y, por lo tanto, acá la crisis por las retenciones y la causa ruralista se viven con intensidad. No hay que olvidar que, a pocos kilómetros de Firmat, está Alcorta, cuyo Grito (la determinante protesta agraria de 1912) es tan citado últimamente.

Firmat ha sido noticia también por otro tema muy distinto: la misteriosa hamaca, en la plazoleta del ingreso en la ciudad, que se mueve sola. Medios de todo el país han cubierto el fenómeno que, según el folklore, se debería a la juguetona alma en pena de un niño fallecido hace dos décadas en Firmat. Tantos son los curiosos por conocer la hamaca, que se decidió cercarla con un corralito, que de todos modos sigue siendo una foto obligada.

La ciudad, no obstante, pretende mostrar otros atractivos. El principal es un sorprendente combo de hotel y spa como no abunda en otras localidades santafecinas y cuyos responsables son precisamente quienes más impulsan la nueva movida turística.

Posta de Juárez ocupa desde hace unos pocos años la céntrica esquina de Sarmiento y el boulevard Colón, donde antes también hubo otros hoteles. La novedad es que acaba de refaccionar totalmente su tercer piso (los dos primeros corresponden a la categoría de clásico hotel de viajantes), con nueve confortables suites con muebles e iluminación de diseño, plasmas y, en algunos casos, hasta jacuzzi, y amenidades a base de… ¡soja! Una bienvenida rareza, que se complementa con un restaurante de un nivel poco habitual para una ciudad chica y, hasta ahora, nada turística, con platos gourmet y una carta de vinos con las mejores bodegas.

Vecinos del hotel, por la calle Sarmiento, se encuentran otros dos emprendimientos inesperados: el spa Melín Kien, cuatro lunas, en mapuche, y el Ciem, centro de salud y estética. La doble propuesta, entonces, va de los masajes y el sauna a tratamientos más sofisticados. En el spa, en particular, entre muchas opciones más, se realiza fangoterapia con arcilla de la laguna de Melincué, rica en minerales, para humectar y revitalizar la piel por medio de máscaras o aplicaciones corporales totales.

Hotel y spa se encuentran casi justo frente a la estación de Firmat, hoy inutilizada, aunque prolijamente conservada, alrededor de la cual se desarrolló esta ciudad a partir de 1888. De hecho, la población tomó su nombre del ingeniero Ignacio Firmat, director de la construcción de esta estación del Ferrocarril Oeste Santafecino.

El tren es el origen mismo de las localidades que integran Etufir. Así que no sorprende que su primer gran proyecto marche sobre rieles. Se trata de un ferrocarril histórico, con locomotora de vapor y dos vagones de época, que recorrerá 25 kilómetros entre Firmat y Melincué, con una escala en la mínima Miguel Torres, con su curiosa capilla. A diferencia de la de Firmat, la estación de Melincué necesita rescatarse totalmente, aunque a la vez es un edificio más interesante y de dos pisos. En total, se invertirán tres millones de pesos.

Después de la inundación
Si Firmat es tranquila, qué se puede decir de Melincué, con poco más de 2000 pobladores y sitiada desde los años 70 por las aguas de la laguna, que creció e inundó totalmente los balnearios y las casas de fin de semana de la costanera sur, y el Hotel de la Isla, de 1933, cuyas fantasmagóricas ruinas son todo un símbolo. Sin embargo, el pueblo parece vivir una nueva etapa justamente por estos días. Una estación de bombeo, un canal aliviador y otras obras lograron bajar la cota de la laguna, recuperando terreno.

“Melincué estuvo a punto de desaparecer. Los sótanos de la iglesia, por ejemplo, ya estaban totalmente inundados”, cuenta Emilio Del Carlo, activo coordinador del Etufir y gran entusiasta de la historia local y de esta vuelta del turismo.

Precisamente en un sector ganado al agua (como se ve en fotografías aéreas de apenas cuatro años atrás) se inauguró hace nueve meses un hotel-casino aún más llamativo para Melincué que el hotel y el spa de Firmat. En verdad, se trata de una rareza no sólo para esa localidad, sino para toda la provincia: es el primer casino en Santa Fe a partir de la nueva legislación al respecto. Y en un pueblo que hasta entonces tenía apenas un solitario quiosco, el nuevo complejo llegó con un restaurante que no desentonaría en Puerto Madero, bingo, 40 suites, pileta y canchas de tenis.

Por cierto, el casino generó más de 200 puestos de trabajo. Y otra cosa, indirectamente: en sus alrededores, otros emprendedores ya construyen desde una parrilla hasta varios grupos de cabañas turísticas.

“Comenzamos muy bien: ya tenemos un promedio de mil visitantes diarios, con un 60% proveniente de Venado Tuerto y otras localidades cercanas -cuenta Marcelo Creado, gerente general del Casino & Resort-. Pero lo más interesante es el impulso que el casino le dio al pueblo. Pensá que acá, para muchos, ya estaba todo jugado. Le daban la espalda a la laguna porque sentían que los castigó. Hoy hay otro entusiasmo, y por la demanda que provocó el hotel se generan otros negocios gastronómicos y de alojamiento.”

Datos útiles

Cómo llegar
Desde Buenos Aires, para llegar a Firmat hay que tomar la Panamericana ramal Campana y luego la Autopista Buenos Aires-Rosario. Después del segundo peaje, tomar la salida a Esther. Cruzar la autopista hacia la izquierda y seguir unos 16 km hasta la ruta 14. Allí hay que doblar hasta Bigand Bombal, unos 80 km. Cuando la ruta se corta, se debe tomar a la derecha; a la izquierda se llegaría a Melincué, y tras pocos km se ingresa en Firmat.

Dónde dormir

* Posta de Juárez: suites cuatro estrellas, a partir de 400 pesos por habitación, con desayuno, estacionamiento y acceso libre al spa, sin tratamientos. Matrimonial, tres estrellas, a partir de 155 pesos. Sarmiento 1111, Firmat, Santa Fe.
(3465) 423402
www.hotelpostadejuarez.com.ar

* Melincué Casino & Resort: cuartos cuatro estrellas a partir de 365 pesos, con desayuno. Hay pileta y cancha de tenis, entre otros servicios. En el casino se organizan campeonatos de póquer. Paquetes de escapadas y vacaciones de invierno, desde 365 pesos.
Iriondo y San Lorenzo, Melincué, Santa Fe; (3465) 499700.
www.casinomelincue.com

Spa
Melin Kien: programas y tratamientos de estética, relax, que incluyen fangoterapia con arcillas de la cercana laguna de Melincué. Días de spa, con masajes, baños de inmersión y tratamientos, desde 259 pesos. Sarmiento 1157, Firmat, Santa Fe (3465) 420362
www.spafirmat.com

En Internet
www.turismosantafe.com.ar/firmat


Fuente: La Nación

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